"Después de la tormenta viene la calma". Es la frase que puede utilizar la otrora modelo Malú Costa porque luego de varios años de sufrimiento por estar recluida en el penal Santa Mónica, ayer encontró la felicidad al casarse por civil con el empresario trujillano Víctor Joaquín Cubas Rosell en una residencia de La Molina.
"El amor llega, y decidimos ser pareja. Convivimos desde hace cinco meses, pero yo lo conozco desde hace ocho meses. Él se porta súper bien conmigo, es un ángel. Es uno de los momentos más felices de mi vida. Ahora paso a las filas de las casadas", expresó emocionada Malú, quien lucía un vestido de novia bastante coqueto porque asegura ser "una mujer atrevida".
Pese al pedido de la prensa, la novia evitó posar con el novio porque asegura que "a él no le gustan las fotos".

ESPERA HASTA JULIO. Consultada por la boda religiosa, la modelo adelantó que se realizará en julio cuando regrese su madre a nuestro país.
"Quiero que mi madre, quien se encuentra en Estados Unidos, esté presente en la ceremonia", contó Malú, quien desea tener cinco hijos y al primer varón le pondrá el nombre de Joaquín.
De manera enfática rechazó hacer un comentario sobre su ex pareja Juan José Gazzo Orbegoso (a) Seven, quien sigue purgando condena por comercializar estupefacientes.
"Sólo voy a comentar sobre esta nueva etapa. El pasado es el pasado", remató.