Kim Kardashian sí que sabe cómo encender con su anatomía. La voluptuosa socialité vestía unos ajustados "skinny" jeans y un pequeño y llamativo top gris de seda que no dejaba nada a la imaginación.

¿La razón? Todo parece indicar que la siempre sensual Kim Kardashian había "olvidado" ponerse brasier, lo que deleito a los presentes.

Al rato, Kourtney Kardashian, su hermana, llegó acompañada de su novio Scott Disick, vistiendo una blusa estampada verde y shorts del mismo color para acompañar a la estrella de reality.