La prensa británica sorprendió al cantante Michael Jackson en pijamas, con una mascarilla en el rostro y utilizando una silla de ruedas que era empujada por uno de sus asistentes en Las Vegas. El artista, que lucía un pésimo semblante, acompañó a sus menores hijos Prince Michael, Paris Katherine y Prince Michael II a una librería y una tienda de juguetes en un centro comercial de aquella ciudad. Según Daily Mirror, muchas personas reconocieron al artista, pero nadie tuvo el valor de acercarse a él para pedirle un autógrafo.
"Michael parecía demasiado débil, incluso para levantarse de la silla. La piel en sus manos se estaba pelando, como si fuera una serpiente. Parecía que estaba muy triste", dijo el vendedor de la librería que atendió al astro de la música. Correo | agencias

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