Drew Barrymore empezó a actuar
cuando sólo tenía 7 años,
y no sólo fue precoz en su carrera
artística. Las drogas formaron
parte de su vida desde
muy pequeña, tanto que con
13 años ya sabía lo que era una
clínica de rehabilitación.
Fue su madre quien la internó
en un centro médico familiar
para intentar que se recupere,
pero esto sólo consiguió agravar
la mala relación que tenían,
al punto que Drew consiguió
emanciparse legalmente
de ella a los 16.
Pues bien, dos décadas después
de aquel primer intento de rehabilitación,
la estrella hollywoodense
ha admitido que no
se halla totalmente "limpia".
"No estoy sobria ni lo pretendo,
justo al contrario. He intentado
encontrar un balance",
afirmó a la revista Ok!
SOLTERA. Tras una vida sentimental
bastante tormentosa
(lleva ya dos divorcios),
no es de extrañar que
la actriz de 34 años esté
algo decepcionada de las relaciones
de pareja.
"El amor sexual es algo secundario
para mí ahora mismo.
He pasado una gran parte
de mi vida dedicándome al
amor, a buscarlo y conseguirlo",
sostuvo.
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/5LHWU2P4CNA2TFKJFFF7H7TMFY.jpg)
No pretendo estar sobria
NO TE PIERDAS

