La muerte de Michael Jackson podría estar relacionada con una sobredosis de demerol, un analgésico adictivo, similar a la morfina, que produce una serie de efectos secundarios, según señalan miembros de su familia al portal TMZ. Sostuvieron que el cantante recibía una inyección diaria de demerol, tal como sucedió el jueves cuando sufrió un paro cardiorrespiratorio. "Una sobredosis de demerol es altamente probable que produzca un paro cardiaco. Baja la presión arterial y esto produce que el corazón se quede sin irrigación. El demerol es un narcótico derivado del opio, utilizado para calmar dolores cuando se tiene cáncer. Es sumamente adictivo por lo que se debe suministrar con extremo cuidado", explicó a Correo el doctor Antonio Hernández Sánchez.
ABREN INVESTIGACIÓN. La Policía de Los Ángeles planea interrogar al doctor que asistió al cantante antes de que llegara el equipo de paramédicos a su residencia temporal de Los Ángeles. Según la revista Life & Style, las autoridades confiscaron una bolsa con medicamentos recetados de su casa. El abogado de la familia Briam Oxman coopera con la Policía para saberse la verdad. "Esperaré hasta que se den a conocer los resultados del informe toxicológico y si los medicamentos tuvieron algo que ver con esto. Estoy preparado para dar a conocer el nombre de los doctores que lo estaban recetando", declaró Oxman.
El padre del artista, Joe Jackson, quiso llevar a su hijo a un centro de rehabilitación en California, por lo que él consideraba una "adicción" a la morfina y a fármacos con prescripción médica. Otros miembros de la familia dijeron que el cantante no estaba preparado para actuar en los conciertos que tenía previstos a partir de julio.

DESCARTAN ASESINATO. La oficina del forense del condado de Los Ángeles dijo que la autopsia realizada al cuerpo de Jackson no mostró señales de que hubo un "acto criminal" o lesión detrás de su muerte. De todas formas, los resultados finales de la autopsia, que incluyen análisis toxicológicos, estarán recién entre cuatro y seis semanas, aseguró Craig Harvey, jefe de operaciones de la oficina del forense a la prensa. Señaló que la autopsia duró unas tres horas, lo que es común, y que su cuerpo estará disponible en las próximas horas en cuanto la familia elija una funeraria.