Ya toca en el cielo
Ya toca en el cielo

A tan sólo quince días del sensible fallecimiento de Tito Chicoma, nuestro país pierde a otro gran trompetista luego de que ayer muriera el músico salsero Beto Villena en horas de la mañana a causa de una anemia severa, producto de una insuficiencia renal crónica que padecía desde el año pasado.

"Murió tranquilo en nuestra casa porque no quería ir al hospital. Nosotros seguiremos con la orquesta, tocando buena salsa, respetando lo que él nos dejó, su legado tan grande. Es difícil entender que ya no está con nosotros", comentó su hijo Alberto Villena.

Mientras que la viuda, María Núñez de Villena, quien lo acompañó durante 25 años de su vida, dijo, brevemente, que "extrañaré su exquisita forma de tocar la trompeta".

Por su parte, el médico José Delgado, que lo atendía, contó que Villena requería un trasplante renal.

"El señor Villena tuvo insuficiencia renal en grado tres, tenía hemoglobina baja y estaba muy pálido. Necesitaba un trasplante renal, pero él ya no quería regresar al hospital", contó.

TOCÓ CON GRANDES. Reconocido el año pasado por la Apdayc, el desaparecido trompetista tocó con su orquesta para grandes soneros como Tito Nieves, Willie Colón, Héctor Lavoe, Tito Nieves, Ray Sepúlveda, Eddie Santiago, David Pavón, Oscar D´León, Rubén Blades, entre otros.

"Nos sentimos orgullosos de él, iba a celebrar sus 40 años de vida artística, pero no llegó a hacerlo.

Ha sido fundador de varios salsódromos como La máquina del sabor, Los mundialistas y Buscando América. También descubrió a Julio Barreto y Antonio Cartagena. Le decían el fundador de la salsa en el Perú", agregó su hijo.

Los restos del músico fueron velados ayer en su domicilio de Surco y hoy serían enterrados en el cementerio de Surquillo, donde descansan uno de sus hijos y su madre.