Un 29 de mayo, hace 45 años, se creó la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina de Guerra, mejor conocida como FOE. Con una fama que confirma su carácter recio, letal y combativo, los postulantes al equipo de élite más exclusivo de nuestras Fuerzas Armadas tienen que soportar el duro entrenamiento de un año en la isla San Lorenzo para dedicarse al desarrollo de operaciones militares de alta especialización en cielo, mar y tierra. Con una mística firme, ellos permitieron a Correo Semanal acompañarlos en su recia vida.

1. En 1969 se crea las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Marina de Guerra (FOE). Es la isla San Lorenzo, con sus 16,5 km² de extensión, su lugar de entrenamiento. Prácticas intensas de tiro rompen la regular calma de la isla. Detonaciones reales levantan lenguas de fuego para este grupo de élite.

2. Los FOE están entrenados para operar en tierra, agua y aire. Los buzos salvamentistas se especializan en desactivación de explosivos, operaciones de sabotaje a buques de guerra u operaciones estratégicas que requieran alta destreza para contrarrestar al enemigo.

3. La unidad de paracaidismo de los FOE puede realizar saltos de hasta 30 mil pies de altura. La técnica que dominan Halo ("Gran altitud, baja apertura", por sus siglas en inglés) consiste en abrir el paracaídas a poca altura antes de llegar a tierra, lo que permite un amplio espectro de maniobra para caer en el lugar deseado.

4. Tanto los oficiales de la Escuela Naval como los egresados del Servicio Militar Obligatorio pueden aplicar al curso para convertirse en un FOE. El entrenamiento dura un año, en el que se alternan duras pruebas de resistencia física y psicológica que pocos logran superar.

5. En la Base Naval del Callao los FOE tienen su centro de operaciones. Un letrero que reza "FOE, cuna de demoledores" recibe al visitante de esta unidad de élite que convive al lado de la prisión donde permanecen Albimael Guzmán y Vladimiro Montesinos.

5. La FOE se divide en grupos de operaciones especiales. En tierra pueden desempeñar reconocimiento de objetivos estratégicos, búsqueda y rescate de rehenes, emboscadas. Un soldado, una vez que se recibe de FOE, será FOE para toda su vida.

7. "El hombre es el arma" es uno de los lemas de este grupo de élite. Esto resume la idea de que cada miembro, por su formación y ferocidad, es letal en sí. La mística de los FOE es única en nuestras Fuerzas Armadas.

8. Rumbo a la isla San Lorenzo, a bordo de un zódiac que siempre debe zarpar "artillado", los FOE se preparan para una jornada extenuante, pero como sostienen los miembros de esta fuerza: "Es mejor sudar en la paz que sangrar en la guerra".

9. Un promedio de 120 a 150 hombres ingresan al curso de las FOE. Luego de un año, es posible que solo un 10% haya superado las duras condiciones de entrenamiento y la presión psicológica por lograr la excelencia en combate.

10. La "Semana en el Infierno" es el período más crítico en la formación de un FOE. Llevado a cabo en la isla San Lorenzo, se trata de un tiempo en el que se pasa hambre, frío y largas jornadas de trabajo que llevan al extremo la resistencia de un hombre. El alumno, sin embargo, puede retirarse cuando quiera.

11. En la base naval de la isla San Lorenzo existe una campana cerca al muelle. El hombre que hace el curso puede tocarla cuando sienta que el cuerpo ya no da más. El abandono es posible, pero desde entonces el disidente se volverá un "campanero", indigno para los demás FOE.

12. Ejercicios en las costas de la isla San Lorenzo. Un letrero en la zona de entrenamiento indica: "En la isla todo lo que se haga, diga o escuche, debe quedar acá". Ser FOE no es algo que puedan entender los civiles, aunque su existencia sea imprescindible para el país.

13. Las actividades de los FOE, en tiempos de paz, se centran en combatir a los enemigos internos. En costa, sierra y selva los recios combatientes establecen operaciones estratégicas para quebrar al enemigo.

14. El entrenamiento es rudimentario. Al FOE se le debe acostumbrar a las condiciones adversas de la vida real. De hecho, durante los entrenamientos, de día y de noche, se simulan situaciones reales en que las bajas pueden ocurrir.

15. El efecto psicológico es un arma importante para los FOE. No basta ser fiero, sino también parecerlo. "Que Dios se apiade de mi enemigo porque yo no lo haré" es una frase acuñada dentro de la mística de la élite.

16. Fusiles de asalto de fabricación belga se complementan junto a visores nocturnos, sistemas de comunicaciones submarinas, sonares o navegadores por satélite para dotar a un soldado de todo lo necesario para el cumplimiento de misiones en las que se juegan la vida. FOTOS: TATIANA GAMARRA