El pasado fin de semana, el Norte Chico estuvo de fiesta. El centro de las celebraciones fue el valle de Supe, donde hace 19 años la antropóloga peruana Ruth Shady Solís descubrió la Ciudad Sagrada de Caral, morada de la civilización más antigua de América Latina.

El complejo tiene cinco mil años de antigüedad y es contemporáneo a las culturas que florecieron en Mesopotamia (5200), Egipto (4700), India (4600), Europa (4000), Asia (3900) y Olmeca (3200).

Debido a su bien constituida organización económica, política y social, Caral duró un periodo de mil años.

Correo llegó hasta la Ciudad Sagrada de Caral para presenciar las festividades por su 19 aniversario, experiencia que resultó mágica.

Pago a la Pachamama. Ante más de mil visitantes, Caral se iluminó la noche del viernes 8 de noviembre (20.00 horas) para realizar el "Pago a la Pachamama", ceremonia en la que una sacerdotisa ofrece al dios Fuego semillas entregadas por los pobladores de Supe, Áspero, Vichama y Végueta, a cambio de prosperidad para sus familias durante el año que se avecina.

Desde el extremo derecho del Cerro Gozne, lugar que permite una vista panorámica del complejo arqueológico, aparece la comparsa que trae al Señor de Vichama. Los habitantes llevan en sus manos antorchas y ofrendas (semillas de frejol, maíz, calabaza y maní) que entregan a la sacerdotisa. Los hombres de otros pueblos repiten el acto.

La joven y bella chamana, acompañada de otras tres damas, entona cánticos al son de un tambor. "Dios fueguito, recibe estas plantas de parte de tus hijos", exclama haciendo un llamado a los "abuelitos menores": la Luna, la Tierra y el mar.

"Abuelitos, gracias por cuidarnos, les pido por nuestras familias, dennos prosperidad", expresó mientras bailaba en círculos alrededor de las brasas.

Desafiando el frío (15 °C), los turistas, niños, jóvenes y adultos, aprecian el ritual y acompañan con aplausos. Ellos mantienen fija su mirada en el fuego y los movimientos de la joven, que continúa realizando ofrendas al dios Fuego.

Luego de tres horas de ceremonia la sacerdotisa anuncia que el ritual ha finalizado e invita al público a participar de un baile integrador. Al ritmo de flautas, quenas y antaras, los asistentes danzan entre ellos.

Ciudad Sagrada. Aunque el momento vivido nunca podrá ser reproducido fielmente, la emoción envolvió a todos los que llegaron hasta la Ciudad Sagrada de Caral, que fue declarada en el 2009 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

Al día siguiente, los rayos solares caían con fuerza, pero el calor no impidió a decenas de turistas formar grupos para recorrer el camino hacia las pirámides truncas. La primera zona que aparece ante los ojos es el Anfiteatro, de 32 metros y espacio circular. Ahí se encontraron 32 flautas traversas y 38 cornetas fabricadas con hueso de camello. Luego visitamos la ''Calle de la Integración Social de Caral", conformada por edificaciones de diseño octogonal y simétrico, que evidencian que en el lugar vivieron pobladores comunes, con áreas residenciales en las que se aprecian edificios administrativos de élite.

Este camino te lleva a la Plaza Mayor de la Mitad Alta, con el Edificio Piramidal Mayor y el Edificio Piramidal Central como máxima atracción.

Geofligos en Caral. El sábado, la investigadora Shady Solís anunció, sin ofrecer mayores detalles, el descubrimiento de geoglifos al estilo Líneas de Nazca en la zona de Chupacigarro, en la que sospechan existe un cementerio. "En Chupacigarro tenemos un proyecto de trabajo. Esperamos el próximo año presentar tres asentamientos de los once en los que estamos trabajando. Pero ahora nos enfocaremos en los geoglifos, conocimiento en ciencia y tecnología de Caral. Recuerden que su idioma quechua llegó hasta la época inca. El cementerio aún no ha sido identificado, pero hemos hecho uso de radares y hallamos restos de épocas posteriores. Ya que Caral no ha sido una sociedad de guerra, no se encuentran sacrificios humanos", precisó.

Si bien resaltó el trabajo de sus casi tres mil pobladores en la siembra, cultivo y producción del algodón de colores, Caral se ha convertido actualmente en una fuente de empleo para los actuales habitantes, aunque advirtió que existen muchos invasores y traficantes de tierras.

La doctora precisó que esta semana será el lanzamiento a nivel nacional de la revista Nayram Cunampacha, publicación que mostrará a través de investigaciones científicas los vínculos del pasado de Caral con el presente.