Chiquián, espejito del cielo
Chiquián, espejito del cielo

Si usted es de las personas que ha escuchado muchas veces la frase ya tan conocida "escápate de la rutina", pues en verdad esta es su oportunidad de hacerlo y conocer un lugar cerca al cielo. Rodeado por una mixtura de paisajes que avasalla mágicamente el ojo del turista citadino, tierra de los más deliciosos quesos y del cuy, Chiquián es un pequeño y tranquilo poblado ancashino que permite el ingreso a una de las más bellas e imponentes cadenas de nevados que existen en el mundo: la Cordillera Huayhuash.

A ocho horas de Lima, en la provincia de Bolognesi, se ubica este encantador pueblito conocido como "Espejito del cielo" por los pobladores del lugar. Y es que la tierra de "Luis Pardo", benefactor de los pobres, ha hecho de Chiquián el mejor escenario para quienes gozan del permanente contacto con la naturaleza y del deporte extremo.

Aquí el Sol se siente plácidamente, al igual que la acogida de los chiquianos. Casas con altillos y balcones de madera forman sus angostas calles.

Muchas de las lugareñas llevan la roja flor de la Cantuta prendida en su sombrero y una sonrisa en los labios. Mientras que los hombres portan sombreros a la pedrada y enfundados en ponchos color marrón oscuro, lo saludan a uno con confianza.

Si usted se anima a visitarla, podrá recorrer la Plaza Luis Pardo, la Plaza de Armas, la Iglesia San Francisco de Asís y el criadero de truchas. También podrá ser parte de los talleres artesanales de tejidos, de la fábrica de quesos y, además, tendrá la oportunidad de conocer la "Catarata de Usgor y Tucu", sin duda, los lugares más visitados por los turistas.

Mariella Zubieta mzubieta@epensa.com.pe