Un hombre de Miami, que se hacía pasar por príncipe e inversor de la familia real saudí, fue condenado a 18 años de prisión por organizar una sofisticada red internacional para defraudar a inversionistas.
Según el informe de la fiscal federal Ariana Fajardo Orshan, Anthony Gignac, de 48 años, se hacía llamar Khaled Al-Saud y otros cuatro nombres más, asumiendo la falsa identidad “de príncipe de la familia real de Arabia Saudí” con el propósito de manipular, victimizar y robar a inversores de todas partes del mundo.
Como cabeza de un sofisticado grupo de estafadores, Gignac usó nombres falsos para “vender esperanza falsa” para familiares de inversores y los propios inversionistas, a cambio de engañosos negocios y financiaciones, que para algunos resultaron en pérdidas superiores a los ocho millones de dólares.
El hombre fue atrapado por la policía y condenado a 18 años de cárcel. “Esta investigación no podría haber sido posible sin la ayuda del Servicio de Seguridad Diplomática y la cooperación de la fiscalía federal”, señaló el comunicado de la fiscal federal.

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