La naturaleza y la mano del hombre logran bella armonía en sus tierras.

Para llegar al distrito de Callahuanca todo viajero debe pasar por San José de Palle, ya sea por la entrada que se ubica al pasar Palle Nuevo o por otra que se encuentra medio kilómetro antes de Bellavista. Allí, a unos 15 kilómetros del desvío de la Carretera Central hacia Santa Eulalia y a 1,761 metros sobre el nivel del mar, se extiende esta mágica localidad atiborrada por cultivos de chirimoya, su producto bandera.

Sus calles asfaltadas y debidamente señalizadas, una plaza bastante bien cuidada que alberga a la vez su iglesia construida con muros de piedra y algunas casas con arquitectura moderna, convierten a Santa Rosa de Callahuanca en un hermoso lugar en el que se puede apreciar cómo la naturaleza y la mano del hombre combinan perfectamente para mostrarnos bellos parajes en los que podemos pasar gratos momentos de reposo, alejados del bullicio de la capital.

A través de una caminata de 40 minutos en descenso hacia una piscigranja, propiedad de la familia Villanueva, la aventura a pie lo lleva a una bella recopilación de formaciones rocosas y luego, hacia el río Santa Eulalia, en el que se puede disfrutar de un relajante baño natural. Asimismo, los aventureros pueden recuperar energía y disfrutar de un delicioso plato de truchas y fruta propia de la estación como postre.

Callahuanca es un pueblo pequeño con un excelente clima en el que se celebra el Festival de la Chirimoya entre fines de abril e inicios de mayo, que marca el inicio de la temporada de verano.

Ya lo sabe, dar un paseo y disfrutar de las maravillas de la naturaleza, a sólo unos minutos de la capital, depende exclusivamente de usted. Ya tiene la información. Sólo aprovéchela.





Una mezcla de historia y belleza natural



& Una serie de portales de estilo colonial, una bandera peruana situada en el centro de una plaza, una iglesia de piedra y un titiritero que llama la atención de todos los niños del lugar, contagiando sonrisas entre los adultos, son las primeras imágenes que todo visitante encuentra en Santa Rosa de Callahuanca.

La gastronomía de esta apacible localidad destaca por su típica pachamanca de cuatro sabores, el cuy chactado con arroz, mote y ají huacatay, el chicharrón, la sopa de cabeza y la papa a la huancaína.

Entre Callahuanca y Santa Eulalia, el valle se va estrechando bajo la abundante presencia de cultivos de chirimoyas, manzanas y paltas. Antes de llegar al pueblo, la central hidroeléctrica de Barba Blanca da la bienvenida a todos los viajeros.