Me preguntaba: ¿cuántos han comentado entre sus amigos, alguna vez, las veces que han llegado junto a su pareja a un orgasmo simultáneo? y ¿cuántos en realidad lo han logrado? No digo que no se pueda, soy una de las que ha gozado de esa famosa sincronización. Pero, en realidad, ¿es tan importante y necesario lograrlo?
Pienso que el tema del 'llegar juntos' es algo que genera mucho estrés en algunas parejas. En muchos casos, ambos sienten que no están haciendo algo bien y el objetivo termina en obsesión y les genera ansiedad y frustración. Para evitarlo, intentaremos darte algunos 'tips' que podrían -si no llevarte al placer sincronizado- al menos hacerte disfrutar de un buen momento.
1. Seguridad, confianza y comodidad con un@ mism@, además de estar bastante relajad@s. Esto nos permitirá expresar nuestro placer, sin cohibirnos, sin dudar, sin ese temor de estar pendiente a lo que puede estar pensando la otra persona. Esto favorecerá enormemente para gozar de nuestro cuerpo y del cuerpo de nuestra pareja con mucha más intensidad.
2. Conocer nuestro cuerpo y el de nuestra pareja se convierte en algo imprescindible, ya que no tod@s somos iguales. El conocer nuestras zonas erógenas, que nos gusta, que nos da más placer, y de qué forma, nos va a facilitar mucho para alcanzar el orgasmo, sea sincronizado o no.
3. Una buena comunicación. Debemos tener presente que cuando se habla de comunicación no siempre nos estamos refiriendo a un tipo de comunicación verbal. Por ejemplo, para algunas parejas puede funcionar el que les expresemos cómo nos estamos sintiendo, si lo que hace nos gusta o si quisiéramos probar otro ritmo. Pero para otras parejas eso puede resultar incómodo. Aquí podríamos utilizar comunicación no verbal, es decir, con nuestro cuerpo expresar si algo nos gusta o no.
4. Disfrutar mucho del momento. Es decir, ambos deberíamos estar conectad@s desde los juegos previos. Es importante que la conexión se produzca desde ese primer beso, esa calentura, esas ganas de querer seguir adelante son las que marcarán la diferencia.
5. Existen posturas más óptimas. Por ejemplo, para algun@s la pose del 'misionero' le será lo más favorable. Aunque todo dependerá de nuestros gustos y preferencias. Lo importante es observar a nuestra pareja y ver cuán comod@ se está sintiendo con la pose que hemos elegido. Recuerda, aquí el punto tres (comunicación no verbal).
6. Entender los tiempos particulares de la pareja. Recordemos que varones y mujeres tenemos diferentes tiempos en nuestras respuestas sexuales. Por ejemplo, en la gran mayoría de ocasiones son los varones quienes tienen una respuesta fisiológica más rápida a determinado estímulo. Para algunas mujeres puede tomarle quizá más tiempo excitarse. Es decir, las fases de excitación, meseta orgásmica y orgasmo no suelen coincidir en ambos con tanta frecuencia. Por lo tanto, lo importante no es si llegamos o no juntos... Lo importante es -como diría el viejo refrán- llegar.
¡Hasta el siguiente número!
(*) Patricia Espinoza es sexóloga y conductora del programa Sexo a la media noche en Radio Capital


