Marcelo Wong: “Quiero darme la licencia de hacer cosas distintas”
Marcelo Wong: “Quiero darme la licencia de hacer cosas distintas”

Una noche antes de la Navidad de 2012, casi todo lo que Marcelo Wong había moldeado en una década se redujo a cenizas. Un incendio acabó con su taller y galería. Por lo menos, ocho de esos diez años de trabajo fueron al lado de su esposa Maja, quien al momento del incendio tenía solo unos cuantos meses de haber dado a luz. Tres años después, “Lúdico” finalmente ha reabierto sus puertas y, a pesar de lo aciago de ese episodio, como artista, Marcelo se ha quedado con las piezas que el fuego chamuscó. Ha hecho una exposición con ellas y hasta ahora se las puede encontrar en cualquier espacio de su nueva galería.

¿Cómo descubriste tu vocación? 

Explorando alternativas. Vengo de una familia donde la creatividad siempre ha estado presente.

Básicamente, la escultura... 

La decisión final, si pintura o escultura, la tomé dentro de la carrera, pero ahora hago un poco de todo, aunque me siento mucho más cómodo en tres dimensiones.

Una de tus exposiciones recoge todas las piezas que el incendio “había intervenido”, ¿el fuego fue el artista en ese momento? 

Mucho más que eso. La verdad es que tanto mi esposa Maja como yo le debemos mucho al incendio. Con esa exposición, pensamos que estábamos cerrando un ciclo, pero no lo sentimos así realmente. Recién hace algunas semanas, con la presentación del espacio físico, hemos sentido que podemos pasar la página.

El fuego se llevó buena parte de tu obra… 

Lo perdimos todo y la consigna fue recuperarlo todo. Cuando tienes esa idea, generalmente, se trata de lo que tenías y no de todo lo que quieres hacer. Ha sido como caminar mirando hacia atrás, que es interesante por un tema de introspección, pero no aporta a tu crecimiento.

¿Tu relación con tus obras cambió mucho desde ese momento? 

Está empezando a cambiar. En ese momento lo piensas, pero el análisis más fuerte es trabajar duro. Es como una bola de nieve que te llena de angustia, miedo y una sensación de pérdida. En esa avalancha era difícil tratar de pensar en cosas nuevas y se generó mucha frustración e inseguridad, que quiero cambiar en este año.

¿Pensaste en irte a la gastronomía por un tiempo? 

Siempre lo pienso. Es más, con mis hermanos estamos a un par de meses de inaugurar un proyecto de gastronomía. El no tener nada me hizo replantear las cosas. Dentro de eso, estaba la gastronomía, pero creo que mi compromiso es seguir creando. En parte por mí, por mi familia y por toda la gente que confía en mi trabajo.

¿No fue tu intención escapar del arte? 

También. No solo el medio artístico es durísimo, sino la carrera en sí misma es difícil porque te enfrenta contigo mismo a cada momento. Tienes una economía complicada, no sabes qué va a venir el siguiente mes, o si te irá bien el año que viene.

¿Alguna vez pensaste en desistir?

Lo hago cada cierto tiempo. Creo que es algo bueno el poder replantearte si algo está bien o no, porque cuando sales de esos momentos lo haces con mucha más fuerza. Fue lo que nos pasó con esto, estuve por algunos meses debatiéndome si lo volvíamos a hacer o no. Son diez años de construcción y era volver a hacer todo de nuevo. No fue una decisión fácil.

Un evento como este, ¿puede hacerte cambiar tu propuesta artística? 

Espero que me hagan explorar nuevas cosas, no lo han hecho en estos tres años. Lo que sí me ha pasado con este incendio es que entendí que hay que ser muy paciente. Si sabes que estás tomando ciertos desvíos para llegar a una meta, no hay ningún problema.

Ahora, ¿qué cosas te inspiran? 

Estoy en búsqueda de nuevos caminos. Tengo muchas ideas en el cajón que se han quedado en el aire, pero ahora no quiero apresurar nada. La inspiración para mí aparece en cualquier momento y de cualquier persona o situación. No me inquieta lo nuevo que haré. Antes me preocupaba si es que podría hacerlo, y ahora sé que sí.

El estilo de “los gorditos” de alguna forma se asocia ahora a tu nombre, ¿te agrada eso?

Siempre pensé que era importante. Hay una corriente que piensa que uno no debería tener algo característico, pero yo pienso lo opuesto. Quiero darme la licencia de hacer cosas totalmente distintas. Después de haber logrado tener exposiciones fuera o tener una escultura grande en mi ciudad, mis sueños empiezan a cambiar y tengo más tiempo y confianza para hacerles caso.

DATO

Marcelo Wong Galla. Artista plástico. Estudió Arte en la PUCP. Se especializó en escultura, pero también pinta y ha ilustrado un libro infantil y otro de gastronomía. Este último tiene en la portada a uno de sus “gorditos”, su personaje más característico.

2007 año de su primer proyecto individual, con solo 29 años.

de enero fue la fecha oficial de reapertura de “Lúdico” de Miraflores.