Salvan a una rottweiller que estuvo 7 años encerrada en una azotea

El can se encuentra bajo protección de una entidad contra el maltrato animal en Granada, España, a la espera de una nueva familia
Salvan a una rottweiller que estuvo 7 años encerrada en una azotea

Salvan a una rottweiller que estuvo 7 años encerrada en una azotea

23 de Noviembre del 2017 - 12:39 » Textos: Redacción Multimedia

Su nombre es Candela y su llama estaba a punto de apagarse, pero un vecino dio la alerta a la Policía Nacional en Vélez-Málaga y de inmediato fue rescatada. 

Los siete (07) años que Candela permaneció aislada en la azotea de la casa de su dueña, una mujer de 56 años, de pronto quedaban atrás; resguardada por Óscar del Bosque, presidente de la ONG Asociación para la Investigación y Seguimiento sobre Maltrato Animal y Medioambiental de la Axarquía (APISMAM), y por agentes de la policía española, Candela pisó la calle por primera vez: su edad, intuye Del Bosque, oscila entre los 7 y 9 años. "Toda su vida metida allí", fueron sus palabras. 

Candela es una rottweiller cuyos últimos 7 años de vida transcurrieron en la azotea de una casa, sin resguardo ante la lluvia ni sombre bajo la cual guarecerse en las temporadas de calor. Con cierta periodicidad, su dueña le echaba una bolsa de pan duro a la azote; sin embargo, esta siempre llegaba amarrada.

"Candela se estaba autolesionando, padecía una conjuntivitis de años y el pus no la dejaba ver. No tenía donde resguardarse, estaba a la intemperie y la dueña le echaba una bolsa de pan duro que ni siquiera abría", dijo Del Bosque, cuando el rescate del atemorizado can. 

Tras el cambio en la historia de Candela gracias al aviso de un vecino,el informe veterinario del animal reveló, además de desnutrición —pesaba 23 kilos cuando su peso debería de ser alrededor de los 42— falta de cuidados profilácticos.

También, se determinó que Candela padecía de leishmaniasis, una enfermedad que, si no es detectada y tratada a tiempo, puede causar la muerte del animal. Además de este estado, los veterinarios concluyeron en que Candela presentaba un cuadro de grave enfermedad en la piel por causas alérgicas y por no tener un tratamiento. 

Pero quizá lo más particular de su situación es que Candela había adoptado la conducta recurrente de autolesionarse. 

'Candela', un saco de huesos

Ahora, más de un mes después de su rescate, Candela, tras recuperarse en un hospital veterinario, se encuentra viviendo con un hombre. Sin embargo, el suyo es un hogar temporal, pues solo podrá quedarse hasta Navidad. 

 "Necesita un entorno tranquilo, y en caso de que haya perro, que tenga un carácter calmado", opina Del Bosque. Mientras tanto, la policía remitió la investigación al Juzgado de Instrucción número 4 de Vélez-Málaga, que se encargará de analizar el caso y considerar la pertinencia de un proceso a la dueña de Candela.