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¿Te ha sucedido que le has dado una orden a tu hijo y solo ha realizado una parte de ella? ¿Él o ella se olvida con frecuencia de llevar los cuadernos a casa para desarrollar las tareas? ¿Se le complica resolver problemas de matemática?

Estas y muchas interrogantes surgen cuando nos damos cuenta que nuestros hijos no están respondiendo como esperamos, y sobre todo cuando los profesores nos informan que en general observan una desorganización para trabajar en el aula.

Ana Aldazábal, Psicóloga Magister en Psicología Educativa y Especialista de Ediciones Corefo nos brinda 5 estrategias para potencias las funciones ejecutivas, la atención y la memoria en los niños:

Implementa actividades que le permitan atender y recordar. Toda actividad es propicia para desarrollar estas capacidades, debido a que están implícitas en cada tarea. Por tanto, podrían realizar actividades cortas como deletrear palabras que forman parte de su vocabulario de interés (nombre de personajes, equipos de fútbol, nombre de videojuegos, cantantes, y otros). Así también operar mentalmente dígitos sencillos, mencionar elementos de diversas categorías, compartir juegos de mesa que incluya atender estímulos o recordarlos.

Ayúdalo a planificar y organizar sus actividades. Desde muy pequeños es oportuno poder enseñarles a que toda tarea o actividad es una secuencia de pasos, que pueden estar representadas por ayudas visuales (dibujos o fotos) que le permitan saber lo que deben hacer. Ejemplo: si queremos que aprenda a preparar su mochila desde que es pequeño sería importante poner dibujos o fotos de la secuencia que debe seguir para lograrlo. A medida que adquiere responsabilidades, formular preguntas para que tome conciencia de ese proceso, como ¿Que harás? ¿Qué necesitarás? ¿Cómo lo harás? ¿Cómo sabrás si lo has hecho bien? ¿Qué te pareció? ¿Cómo podrías mejorarlo?

Desarrolla su flexibilidad de pensamiento. Muchas veces los chicos se bloquean o se frustran porque no saben cómo resolver las actividades o tareas asignadas. Esto quiere decir, que no tienen más de un camino para enfrentarse a un reto. Por ello, desde que son pequeños se debe dedicar un espacio a diseñar y probar diversas maneras de resolver una situación. Por ejemplo: El carro favorito no anda más porque se le acabó las pilas; entonces, ¿qué se podría hacer? Para ello, surgen diversas alternativas: pedir que le compren pilas nuevas, usarlo sin las pilas de manera mecánica, utilizar otro juguete o ponerle una pita y arrastrarlo. Esto también, se traslada al plano académico cuando al momento de resolver una tarea, se busca más de una forma de hacerla. A su vez, se podría coordinar con los profesores para que pongan en práctica este tipo de estrategias.

Dale órdenes cortas y sencillas. Cuando los chicos presentan dificultades para comprender es necesario que se acostumbren a recibir indicaciones breves y concretas para no generar confusión. Para ello, se debe estar cerca de ellos y mirarlos; esto ayuda a disminuir las interferencias como la bulla u otros elementos distractores. No te prestará la misma atención si está jugando o viendo televisión. Las órdenes cortas y sencillas contribuyen a una mejor comprensión y retención de la información.

Sé un buen modelo para el control del tiempo. El lapso que se tiene para resolver actividades puede ser breve o insuficiente debido a que no saben cómo usarlo o distribuirlo. Para ello, se podría hacer un horario que incluya espacios tanto para responsabilidades como para el ocio. Y como bien se dice, todo hábito se aprende de los buenos modelos. Por ello, es necesario que los adultos de la casa sean los primeros en cumplir con organizar su tiempo.

Inscríbelo para que practique un deporte o toque un instrumento. Los beneficios de realizar una actividad física o tocar un instrumento son múltiples. En el caso específico de desarrollar las Funciones Ejecutivas, es útil porque permite organizar la conducta, regularla o controlarla; crear estrategias o desarrollar la creatividad (flexibilidad del pensamiento), mantenerse en la actividad, prestar atención y recordar.