Brasil: Diputada fue atacada con huevos cuando celebraba su matrimonio

La diputada tuvo que abandonar la iglesia en medio de un fuerte cordón policial
Brasil: Diputada fue atacada con huevos cuando celebraba su matrimonio

Brasil: Diputada fue atacada con huevos cuando celebraba su matrimonio

17 de Julio del 2017 - 12:48 » Textos: Correo | Agencias

Cientos de manifestantes contrarios al gobierno de Michel Temer en Brasil protestaron el lanzando huevos contra una diputada regional que celebraba su casamiento en una iglesia de Curitiba (sur).

María Victoria Barros, joven diputada regional en el estado de Paraná e hija del ministro de Salud de Temer, Ricardo Barros, abandonó la iglesia en medio de un cordón policial y guardias de seguridad que la protegían con paraguas de los huevos y otros objetos que le arrojaban los manifestantes.

En medio de gritos de "golpista", "prostituta" y otros insultos contra la novia, la camioneta que la transportaba se abrió paso entre los manifestantes con ayuda de la policía, según muestran videos publicados por usuarios en las redes sociales.

La familia Barros afirmó luego en un comunicado que "todo transcurrió dentro de la normalidad" en la ceremonia y que la protesta sólo obligó a suspender una caminata de los novios, prevista desde la iglesia hasta el salón de recepción de los invitados, a pocos metros de distancia.

La protesta fue "incentivada y financiada por los partidos y sindicatos de izquierda", contrarios a la precandidatura de Cida Borghetti -madre de la novia y esposa del ministro de Salud- a gobernadora del estado de Paraná, añade la nota. Borghetti es actualmente vicegobernadora de ese estado.

"Lamentamos las agresiones físicas y verbales a algunos invitados, sin embargo, es el precio de la democracia", agrega el comunicado.

No es la primera vez que políticos en Brasil son blanco de manifestaciones de protesta cuando participan de eventos sociales de índole privada.

En 2015, los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016) fueron recibidos con un "cacerolazo" a la entrada de un casamiento al que acudía gran parte de la élite brasileña, en Sao Paulo.