En varias ciudades de Colombia, miles de personas han protagonizado violentas revueltas -que ya ocasionaron una muerte- demandando la devolución del dinero que perdieron al invertir en las llamadas pirámides financieras, que resultaron ser una estafa masiva. El negocio de estas entidades era captar el dinero de las personas prometiendo a los depositantes ganancias de 150% hasta 350% de intereses. El engaño y desconcierto de las víctimas se asemeja a lo sucedido en el Perú con CLAE.
Los disturbios comenzaron cuando la Policía informó que un total de 66 agencias de la principal "pirámide" DRFE (Dinero Rápido Fácil y Efectivo) fueron intervenidas en todo el país y ordenaron su cierre debido a que ese ente anunció que no iba a pagar los intereses prometidos.
El gobierno ordenó además que la DRFE debía devolver el dinero a sus esperanzados clientes y que suma unos US$200 millones. Sin embargo, las entidades no pudieron devolver todo el dinero.
"Todo el mundo estaba lleno de esperanza para las festividades de diciembre debido al dinero que iban a recibir. La gente pensó que sus vidas cambiarían", dijo uno de los estafados, quien perdió cerca de 1,500 dólares, mientras que otros llegaron a perder 10 veces eso e incluso hipotecaron sus viviendas.
Violencia y muerte. De la esperanza a la desesperación. Las personas que en su mayoría lo perdieron todo se aproximaron hasta las sedes de estas agencias en todo el país para reclamar su dinero. Pero los responsables de la estafa ya habían desaparecido y en la ciudad de Santander de Quilichao dejaron pegado en la puerta de una de las entidades un cruel mensaje en el que se burlaban de las personas por haber caído en el fraude.
"Por ser estúpidos y creer en brujerías tendrán que trabajar mucho más duro para recuperar el dinero que nos dieron", leía el papel.
Ante la indignación, los estafados comenzaron con los actos de violencia, caos, saqueos e incluso se enfrentaron con la Policía. El hecho más grave fue cuando cientos de desesperados ahorradores de una "pirámide" del municipio de Guesaco (departamento de Nariño) asesinaron a tiros al defensor del Pueblo, Byron Santander, de 25 años, porque creyeron que intentaba fugarse con parte de su dinero.
Ante el desborde, los alcaldes de las ciudades de Popayán, Pasto, Santander de Quilichao, Tquerres e Ipiales, todas en el suroeste, declararon el toque de queda. Otras quiebras con negocios de este tipo se registraron en dos ciudades de la zona cafetera del oeste del país, Pereira (capital de Risaralda) y Armenia (capital del Quindo).
Responsabilidades. Tras admitir la lentitud con la que ha actuado el gobierno para sancionar a las empresas pirámide, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, pidió a la Superintendencia Financiera y de Sociedades acelerar la intervención en todas esas entidades.
Además, Uribe pidió al público no arriesgar sus fondos y calificó esa práctica como "sistemas especulativos, que son finalmente esquemas de estafa".
Por su parte, el ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, dijo que el gobierno no utilizará un solo peso del presupuesto nacional para compensar o indemnizar a los colombianos que perdieron los ahorros que colocaron en las "pirámides". Esto debido a que ya habían advertido al público del fraude de esas empresas.
También en el Perú
Cuatro empresas, dos de ellas dirigidas por colombianos, que estafaban con la modalidad de la "pirámide", han sido descubiertas en lo que va del año en el Perú.
Una de ellas es Broker Market que desde enero comenzó a captar a cientos de personas. Ofrecía a sus clientes altos intereses mensuales por determinados montos de dinero.
Tras las investigaciones se estableció que tras esta estafa estaban los colombianos Camilo Martínez y Marcos Roca, actualmente prófugos.
Otra de las empresas es Inverplan, que contaba con locales en el Cercado, Los Olivos y Chosica. En este caso también había colombianos involucrados.
YOICE PACORI

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