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Científicos logran rehabilitar un corazón tras un grave infarto

La investigación fue estudiado con ratones de laboratorio
Científicos logran rehabilitar un corazón tras un grave infarto

Científicos logran rehabilitar un corazón tras un grave infarto

05 de Octubre del 2017 - 17:25 » Textos: Redacción Multimedia » Fotos: Difusión

Han descubierto la posibilidad de salvar un el órgano más importante del ser humano tras un infarto. Así lo aseguran los investigadores del Instituto del Corazón de Texas (Estados Unidos). Quienes han descubierto una capacidad de regeneración inédita en el corazón de ratones de laboratorio. El estudio fue publicado en Nature, la misma que señala la posibilidad de ha descubierto que al inactivar un mecanismo de «comunicación celular» en el tejido, es posible despertar esta capacidad.

"El mejor tratamiento, por el momento, es implantar algún dispositivo o hacer un trasplante de corazón, pero el número de órganos es limitado", dijo James Martin, coautor de la investigación.

¿QUÉ PASA CUANDO SE PRODUCE UN INFARTO?

En el momento que se produce un infarto, en palabras sencillas se puede decir que el corazón deja de recibir oxigeno. La sangre deja de fluir por los tejidos del corazón y el músculo acaba muriendo por la escasez de aire. El órgano pierde capacidad de bombeo de forma permanente. Es por eso se pone en riesgo la supervivencia de las personas que han sufrido un infarto severo.

Los investigadores del Instituto del Corazón de Texas, buscan estudiar la capacidad de regeneración para encontrar nuevas formas de sanarlo. En esta ocasión los científicos consiguieron inactivar una ruta de señalización, llamada «Hippo», que es algo así como un mecanismo de comunicación en el interior de las células del corazón, y al hacerlo lograron multiplicar su capacidad de regenerarse desués de un grave infarto.

RATONES DE LABORATORIO

Para dicho estudio se utilizaron ratones de laboratorio, "después de seis semanas observamos que los corazones dañados habían recuperado su capacidad de bombeo hasta el mismo nivel que los corazones sanos", ha dicho John Leach, coautor del trabajo.