En Egipto, como unos 1.000 antes de Cristo, las clases altas utilizaban fundas de tela como preservativos, y las clases pudientes de la época del Rey Minos, 1.200 a.C., utilizaban vejigas natatorias de pescado o vejigas de cabra para proteger el pene y retener el semen.

Después vinieron los preservativos de tripa que se fabricaban a mano y eran muy caros, sólo para clases acomodadas. Pero en nuestros tiempos no hay exclusividad entre los ricos y los pobres.

Es por eso que Louis Vouitton ha lanzado unos preservativos al precio de 68 dólares (51 euros) que ofrecen la exclusividad de la marca y le dan un carácter pomposo y regio a la cópula o unión sexual entre dos individuos, haciendo que el falo del macho se introduzcan en la vagina de la hembra con graciosa suavidad.