La historia de He Zili ha dado que hablar en todo el mundo.
Él es un niño de 11 años que vive en China y que por decisión de su propia familia, permanece encadenado día y noche.
El pequeño sufre discapacidad mental debido a que cuando era muy niño tuvo un severo golpe en la cabeza. Dadas sus conductas agresivas, sus progenitores decidieron encadenarlo a una pared.
He Zili vive con su padre y su abuela, dos personas con discapacidad física, quienes se han excusado ante la prensa por dicho maltrato al menor aduciendo que él suele golpear a la gente que vive en la provincia rural de Zhejiang.
Además, el niño no recibe tratamiento alguno, y es huérfano de madre ya que su progenitora falleció a causa del cáncer.
El caso de este menor ha conmocionado a la población China teniendo en cuenta que el Centro Nacional para la Salud Mental afirma que en el país hay más de 160 millones de personas con enfermedades mentales severas. (Con información de Reuters)

:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/U34VKOL3YBGGXOTCT2BSFYMHBY.jpg)
