El enigma de la criptomoneda: irrupción del bitcoin en el mercado crea expectativa

Volatilidad e independencia de instituciones tradicionales son los rasgos de la divisa virtual
El enigma de la criptomoneda: irrupción del bitcoin en el mercado crea expectativa

El enigma de la criptomoneda: irrupción del bitcoin en el mercado crea expectativa

28 de Enero del 2018 - 13:02 » Textos: Luis Ráez

Todo lo nuevo genera rechazo, seducción y muchas interrogantes. Con la bitcoin no es distinto. Fue lanzada en el 2009 por alguien llamado Satochi Nakamoto (nadie sabe quién es, si existe realmente o si es el alias de una o varias personas). Oficialmente, se trata de una criptomoneda, es decir, una moneda creada y protegida electrónicamente a partir de complejos algoritmos matemáticos.

La visión de Nakamoto no era solo generar un medio de cambio para internet. Era desarrollar una moneda independiente de cualquier autoridad central. Si bien se pueden usar dólares u otras divisas para transacciones en la web, estas están controladas por gobiernos e instituciones financieras. Bitcoin no. Ningún banco central emite la criptomoneda.

El sistema es mantenido por una red de computadoras alrededor del mundo que registran todas las transacciones. Cualquiera puede unirse a la red.

Además, se ofrece superar la burocracia del sistema financiero convencional. Una dirección de bitcoin -necesaria para las transferencias- se puede crear en segundos, es anónima -no es necesario el nombre del usuario-, no hay comisiones y las transacciones se realizan en minutos.

El concepto ha entusiasmado a muchos. Bill Gates lo calificó de “excitante”, artistas como Björk y el rapero 50 Cents decidieron vender sus álbumes en la moneda virtual y varias compañías -entre ellas, Expedia, Virgin o Microsoft- se han sumado al comercio en bitcoins.

Detractores. No todo lo que brilla es oro, y bitcoin definitivamente no lo es. Según Aristóteles, un requisito de una moneda es tener valor intrínseco. Tradicionalmente, las divisas emitidas por los bancos centrales tienen un respaldo en metal precioso o dólares que asegura su valor. Ello evita fenómenos como el de la “maquinita” aprista; es decir, la emisión de billetes que son solo papel.

La bitcoin es producida por un proceso llamado “minería”, donde se usan softwares que siguen fórmulas matemáticas, disponibles para todo el mundo. Los mineros compiten entre ellos para procesar y certificar las nuevas transacciones. El ganador -quien lo hace más rápido- recibe un puñado de nuevas bitcoins. Así es como se crean las criptomonedas.

“Los mineros cumplen la función de ‘notarios públicos’. En este sentido, nada respalda a la bitcoin, solo la confianza entre los pares de inversionistas y los mineros”, apunta Samuel Mongrut, profesor de Finanzas de la Universidad del Pacífico.

Antes de lapidar a la criptomoneda, hay que recordar que el dólar tampoco se emite con respaldo en metal precioso. En 1971, Richard Nixon desligó la divisa norteamericana del patrón oro y la convirtió en “dinero fiat”, cuyo valor lo avala el gobierno de EE.UU. Sin embargo, la bitcoin quizá tenga mayor valor intrínseco que el dólar, pues es finita. Se ha establecido un máximo de 21 millones de bitcoins que pueden existir, mientras que los dólares no tienen límite para su creación.

El riesgo, según Mongrut, es que se cambie el protocolo de la bitcoin y aumente el número de criptomonedas posibles.

“Actualmente, cuatro compañías ‘mineras’ de bitcoin realizan el 54% de las verificaciones de los bloques de transacción en el mundo. Estas empresas podrían actuar de forma coludida y cambiar la estructura y el protocolo del algoritmo de verificación”, agrega el experto.

Otro riesgo es la alta variabilidad del precio. “Entre enero del 2014 y marzo del 2017, bitcoin tuvo una volatilidad del 65%, mientras que el tipo de cambio del euro/dólar tuvo una volatilidad del 9% en el mismo periodo”, manifiesta Mongrut.

Richard Branson, fundador de Virgin y entusiasta de bitcoin, también reconoce la volatilidad como característica de la moneda virtual. “Es volátil, pero la gente también gana dinero así”, señaló a Bloomberg en el 2014.

Y se crean fortunas. En el 2017, el precio de cada bitcoin pasó de menos de mil dólares a cerca de 20 mil. Por ejemplo, los hermanos Tyler y Cameron Winklevoss (famosos por haber demandado a Mark Zuckerberg por el supuesto robo de la idea de Facebook) se convirtieron en los primeros multimillonarios de bitcoin. Invirtieron 11 millones de dólares y lograron 187 mil millones. Pero luego el precio de la bitcoin cayó. Actualmente su valor está alrededor de los 11 mil dólares. “La inestabilidad será inherente a este mercado, ya que se basa en la pura especulación y confianza”, dice Mongrut.

El futuro. Hoy en día, la bitcoin se comporta como un mercado paralelo, pero ¿puede la criptomoneda ser criptonita para el sistema financiero tradicional? “Para que la bitcoin realmente constituya una alternativa a las monedas físicas sería necesario que sea en sí misma una forma de almacenamiento de riqueza, y hoy existen muchos peligros que impiden que se pueda considerar así”, sostiene Samuel Mongrut. Sin embargo, la proyección de la bitcoin crecerá conforme aumente el comercio en línea. Solo el tiempo dirá si se impone la divisa de Nakamoto.