El presidente de México, Enrique Peña Nieto, fue sometido a una operación para extraerle un quiste en la tiroides.
Fue el médico del mandatario quien anunció que "no hay evidencia de malignidad", por lo que se descartó el cáncer durante una conferencia de prensa en el Hospital Militar de la Ciudad de México, donde se realizó la intervención quirúrgica.
"La operación fue exitosa. Ya está despierto y se encuentra en la habitación. La cirugía inició a las 10 de la mañana y finalizó poco antes de las 12", señaló el galeno.
Por ello, la máxima autoridad mexicana retomará su agenda política en una semana.

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