&La humillación militar de Francia en la batalla de Dien Bien Phu, una de las más importantes del siglo XX, aceleró su final como potencia imperial y se convirtió en un referente de cómo se lucharían los próximos conflictos bélicos mediante las tácticas de guerrillas contra un enemigo superior.

"Tras 20 horas de lucha cuerpo a cuerpo, el enemigo se ha infiltrado en nuestro reducto central. Nuestras municiones escasean. Nuestras posiciones están a punto de ser copadas. Los comunistas se hallan a sólo pocos metros del puesto de radio desde el cual estoy hablando. He dado la orden de destruir todo el equipo".

Con estas palabras, el general de brigada Christian de Castries comunicó al alto mando francés la caída de la estratégica fortaleza de Dien Bien Phu el 7 de mayo de 1954 tras resistir 56 días, oleada tras oleada, los feroces ataques y bombardeos de los rebeldes del Viet-Minh, que luchaban por la independencia y la instauración de un Estado comunista en la entonces Indochina.

El plan trazado por el general Henri Navarre, jefe de la fuerza expedicionaria francesa, consistía en hacerse fuertes en Dien Bien Phu ?ubicado en un valle cercano a la frontera con Laos? y forzar al enemigo a aceptar una batalla de posiciones. Tenía la esperanza que su superioridad en equipos militares y la imposibilidad de los guerrilleros para utilizar sus tácticas en un enfrentamiento convencional en espacio abierto, garantizarían su victoria y la derrota definitiva de la insurgencia.

Fue así que unos 16 mil paracaidistas y soldados de la Legión Extranjera francesa ocuparon sus posiciones el 20 de noviembre de 1953 y esperaron que el enemigo saliera a hacerles frente. Eso finalmente sucedió en marzo de 1954.

Sin embargo, las tropas irregulares del Viet-Minh ?unos 50 mil hombres? demostraron ser un enemigo aguerrido bajo el comando del veterano general Vo Nguyen Giap, que elaboró la estrategia rebelde junto a Ho Chi Minh, quien más tarde se convertiría en el presidente de la República socialista de Vietnam.

Contra un enemigo presente en todas y en ninguna parte al mismo tiempo, cuyos ataques consistían en emboscadas y sabotajes nocturnos perpetrados por unidades capaces de dispersarse rápidamente en una enorme red de túneles y evitar así los combates a gran escala, la superioridad aérea y las formaciones acorazadas francesas se tornaron inútiles. Así fue cómo la guerrilla comenzó a marcar el ritmo de la batalla hasta obtener la rendición de la guarnición gala.

El enfrentamiento provocó del lado francés cerca de tres mil muertos y desaparecidos. De los 11,000 prisioneros, sólo fueron liberados 3,500. En el lado norvietnamita hubo entre ocho mil y diez mil bajas.

Cuando se abrieron las negociaciones de Ginebra el 8 de mayo de 1954, Francia ya no podía mantener las apariencias de potencia imperial y el 21 de julio se selló su derrota y la partición de Vietnam por el paralelo 17 entre el Norte (comunista) y sur (pro occidental).

Meses después la colonia francesa de Argelia se sublevó utilizando las mismas tácticas de sabotaje y emboscadas, consiguiendo su independencia recién en 1962.



Referente militar

Una década después de Dien Bien Phu, en el año 1965, EEUU envió soldados a Vietnam del Sur ?en 1967 llegó a medio millón? con el objetivo de frenar el avance militar del norte, esta vez representado por el temible Vietcong, heredero del Viet-Minh, para unificar el país. Pero, como sucedió con Francia, la superioridad militar no pudo con la determinación y tácticas de las guerrillas.

Por eso, en 1973 se firmaron los acuerdos de paz en París entre ambos países. Washington retiró sus tropas sellando también su derrota ante un enemigo considerado inferior. Sin embargo, EEUU lejos de aprender las lecciones de Dien Bien Phu y Vietnam, actualmente permanece empantanado, desde octubre del 2001, en Afganistán; y desde el 20 marzo del 2003, en Iraq, donde sus modernos ejércitos libran una guerra con grupos irregulares en el marco de su ahora llamada guerra antiterrorista.