El arzobispo Wilton Gregory se disculpó por construir una mansión de 2,2 millones de dólares para usarla como su residencia, una acción por el que fue objeto de escarnios y quejas. Dijo que podría venderla.
Como se recuerda el Vaticano destituyó al arzobispo alemán -apodado "el obispo del lujo"- el mes pasado porque había gastado 31 millones de euros (43 millones de dólares) en una residencia donde había un baño que costó 15.000 euros y una capilla privada de 2,9 millones de euros.
En la edición matutina de The Georgia Bulletin, el diario de la arquidiócesis de Atlanta, Gregory escribió: "Aunque mis asesores y yo fuimos capaces de justificar este proyecto fiscal, logística y prácticamente, yo fracasé personalmente en prever el costo en términos de mi propia integridad y credibilidad pastoral con el pueblo de Dios del norte y centro de Georgia".
Añadió en la columna del diario que la arquidiócesis comenzaría el proceso de venta de la mansión "si esa es la voluntad" de la Iglesia y de otros asesores.
Un portavoz del Vaticano dijo que no tenía comentarios que hacer al respecto

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