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Las investigaciones para averiguar si los criminales, en particular los homicidas, tienen cerebros diferentes al resto de las personas revela que los cerebros de numerosos asesinos muestran cambios similares. En este sentido,  la actividad reducida en el córtex prefrontal y una sobreactivación de la amígdala cerebral hace que los asesinos tengan cerebros que los hacen más proclives a la ira y el enfado y a la vez menos capaces de controlarse.

¿Pero por qué pasa esto?

Los estudios sugieren que una de las razones puede ser el abuso infantil, que puede generar asesinos al causar daños físicos al cerebro. El córtex prefrontal es especialmente vulnerable. "El maltrato físico a temprana edad, entre otras cosas, puede haber producido el daño cerebral, que puede haberlo llevado a cometer este acto violento". Sin embargo, solo una pequeña fracción de aquellos que sufren una infancia terrible se convierte en asesinos.

¿Puede entonces haber otros factores que predispongan al asesinato?

La respuesta fue hallada en 1993 con una familia en Holanda en la que todos los hombres tenían un historial de violencia: 15 años de minuciosa investigación revelaron que a todos ellos les faltaba el mismo gen. Este gen produce una enzima llamada MAOA que regula los niveles de neurotransmisores involucrados en el control de los impulsos. El científico James Fallon descubrió que él mismo tenía los genes relacionados con el comportamiento violento. Así se descubrió que si alguien carece del gen MAOA o tiene una variante de baja actividad, está predispuesto a la violencia.

A esta variante se la conoce como el gen del guerrero.Alrededor del 30% de los hombres lo tienen, pero su activación depende fundamentalmente de lo que ocurra en la infancia.

Jim Fallon, profesor de psiquiatría de la Universidad de California, tiene un interés personal en esta investigación. Después de descubrir un sorprendente gran número de asesinos en el árbol genealógico de su familia, realizó un estudio genético de sí mismo y vio que tenía un montón de genes que han sido vinculados al comportamiento psicopático violento."Personas con una genética mucho menos peligrosa que la mía se convirtieron en homicidas y son psicópatas", dice Fallon.

Si tienes la versión de alto riesgo del gen y te han maltratado en la infancia, las posibilidades de una vida criminal son mucho más altas.

Combinación asesina

Por lo tanto, parece que una tendencia genética hacia la violencia y el maltrato infantil son literalmente una combinación asesina.

Eso quiere decir que los homicidas nacen y se hacen al mismo tiempo.

Las investigaciones se centran ahora en maneras de reducir el comportamiento violento y hay evidencias de que enseñar formas positivas de crianza de los hijos a las familias que están en riesgo es efectivo para mejorar el control de los impulsos.