La antigua iglesia católica de San Andrés de Pisimbalá, declarada patrimonio arquitectónico de la humanidad por la UNESCO, fue incendiada y destruida este jueves en medio de un enfrentamiento entre comunidades de indígenas y campesinos en Colombia.

La estructura religiosa, que había sido construida en el siglo XVIII y era la principal atracción turística de la localidad, fue destruida por el fuego en un 90%, según explicó Mauricio Castillo, alcalde de Inzá, departamento (provincia) del Cauca.

El alcalde relató a la prensa local que una trifulca se originó por la autonomía de la educación del lugar y que miembros de las comunidades indígenas prendieron fuego a la Iglesia, mientras un grupo sacó la imagen de San Andrés, que se alcanzó a salvar tras el atentado.

Se están investigando a los presuntos responsables de la destrucción del templo con el apoyo del ministerio de Cultura de Colombia y a la UNESCO para procurar reconstruir la edificación religiosa.