El Gobierno británico ha bloqueado temporalmente la exportación de un molde de yeso del rostro del difunto Napoleón Bonaparte a la espera de que surja un comprador que permita que la pieza se quede de forma definitiva en el Reino Unido.

Por la importancia de la máscara, sacada a la muerte de Bonaparte bajo custodia de los británicos en la isla de Santa Elena, el secretario de Estado de Cultura, Ed Vaizey, ha paralizado su salida del país después de que fuera vendida en subasta en junio por 276.00 dólares).

El bloqueo temporal se ha establecido hasta el 12 de enero de 2014, prorrogable hasta el 12 de abril, a la espera de que alguna institución británica recaude los fondos para adquirirla del actual propietario.

Se cree que el molde -uno de dos que existen- lo sacó el cirujano británico Francis Burton, quien atendió al emperador francés en su lecho de muerte en 1821.

La ofrecieron a subasta los descendientes del reverendo Richard Boys, que era el capellán principal de Santa Elena, en el Atlántico Sur, en esa época, de quien se sabe que jugó al ajedrez con Napoleón y al que se regalaron las dos máscaras.