Al parecer no se necesita haber vivido muchos años para llegar a ser abuela, pues así lo demuestra la gitana rumana Rifca Stanescu, quien desde los 23 años se ha convertido en la abuela más joven del mundo.
Stanescu, quien en la actualidad cuenta con 25 años, dice sentirse orgullosa por su récord, aunque afirma sin sorpresa que es normal que las gitanas se conviertan en madres cuando aún son muy jóvenes.
La joven abuela tuvo a su hija María con tan sólo 12 años, mientras que esta quedó embarazada a la edad de 11 años, es decir cuando Rifca tenía 23.
"Estoy feliz de ser abuela, pero yo quería algo más para María y algo más para mí", dijo Stanescu en el diario inglés "Daily Mail".
La rumana cuenta que tenía 11 años cuando se escapó con un chico de 13 años, llamado Stanescu Ionel y que ahora es vendedor de joyas.
Respecto al caso de su hija María, la joven gitana manifestó no haber evitado el embarazo de su hija "porque es la tradición, es lo que normalmente pasa".
Antes de Rifca Stanescu la abuela más joven del mundo era una joven británica de 26 años, natural de Rotherham, Yorkshire.

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