Taiwán crea cohete para microsatélites con alcance de 2.000 kilómetros

El ministerio de Defensa de Taiwán asegura que el proyecto protege la seguridad nacional de su país
Taiwán crea cohete para microsatélites con alcance de 2.000 kilómetros

Taiwán crea cohete para microsatélites con alcance de 2.000 kilómetros

25 de Enero del 2018 - 10:19

El ministerio de Defensa de Taiwán ha puesto en marcha un proyecto para convertir misiles supersónicos en un lanzador de satélites con 2.000 kilómetros de alcance, aseguraron medios taiwaneses. 

El ministerio de Defensa Nacional y el instituto de Ciencia y Tecnología Chung-shan, encargado del desarrollo del programa espacial y balísticos de la isla, declinaron hoy confirmar o negar la existencia del "Proyecto Qilin", por valor de 2.400 millones de dólares taiwaneses (426 millones de dólares, 343 millones de euros).

"No comentamos artículos sobre eventuales equipos bélicos en desarrollo", dijo hoy a Efe el portavoz del ministerio de Defensa isleño, el general Chen Chung-chi.

El Instituto Chung-shan, por su parte, explicó hoy, en un comunicado, que todos sus proyectos se llevan a cabo por comisión del ministerio de Defensa y buscan "garantizar la seguridad nacional" y construir su "propia defensa nacional".

En un articulo publicado ayer en la isla, Up Media no sólo mencionó el proyecto sino que afirmó que trataba de ampliar el alcance de los misiles "Pico Nube" (Yun Feng) a 2.000 kilómetros, lo que colocaría dentro de su radio a Pekín e instalaciones militares chinas al sur de esa ciudad.

El desarrollo del misil Yun Feng se inició probablemente antes del 2000, aunque la información sobre su desarrollo no salió a la luz hasta el 2012. En 2016 se habló de que el proyecto se suspendería como gesto de buena voluntad hacia China.

La reciente intimidación militar china hacia Taiwán, con repetidos envíos de aviones y navíos militares a las cercanías de la isla y la apertura unilateral de rutas aéreas contiguas al espacio aéreo taiwanés, ha desencadenado críticas por parte de la presidenta isleña, Tsai Ing-wen, y promesas de reforzamiento bélico.