Para tener menos víctimas, necesitamos que nuestra sociedad produzca menos victimarios. Este 25 de noviembre, en el marco del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, debemos trascender los discursos conmemorativos para discutir soluciones reales a un problema que ha cobrado demasiadas víctimas, incluidas miles de niñas y adolescentes.

América Latina es una región donde la violencia física, psicológica y sexual contra las mujeres tiene un alcance generalizado. No obstante, es necesario ampliar la mirada sobre las causas del problema para incluir las distintas variables que influyen en las cifras de violencia basada en género, como la edad, la etnia-raza, la identidad de género, la nacionalidad, la condición migratoria y la condición socioeconómica.

Por la variable de edad, por ejemplo, sabemos que en el Perú el 61% de las mujeres desaparecidas en octubre de 2022 son niñas y adolescentes, según la Defensoría del Pueblo. Además, de acuerdo con el Colectivo EPU, que integra Save the Children, el 69.5% de las víctimas de violencia sexual atendidas entre enero y abril de este año tienen 0 y 17 años.

Con esta data desagregada, autoridades y actores de la sociedad civil deben diseñar procesos de acompañamiento que respondan a las reales condiciones que enfrentan las mujeres víctimas de violencia, incluyendo programas adecuados para mujeres y niñas migrantes, refugiadas, indígenas, afrodescendientes, entre otras identidades tradicionalmente excluidas en la esfera pública.

Desde Save the Children apostamos por la justicia de género, por el empoderamiento de las niñas y las mujeres y la promoción de nuevas masculinidades. Por tal motivo aplaudimos la iniciativa “Hombres por la Igualdad”, que promovió el Ministerio de la Mujer, ya que muestra que el aparato público puede y debe impulsar soluciones estructurales. Por el presente y el futuro de las niñas y adolescentes, debemos actuar ahora.

TAGS RELACIONADOS