El 6 de diciembre será la segunda vuelta electoral para elegir a los nuevos gobernadores regionales en el Perú. Sin embargo, parece un tiempo demasiado largo y desgastante para los propios candidatos. Muy diferente a lo que ocurre en España y Francia, donde los periodos oficiales de campaña son de 15 días.
En Junín, Fernando Orihuela, de Podemos Perú, pasó primero a la segunda vuelta con una ventaja de 13,160 votos sobre Arnoldo Mallma, de Alianza para el Progreso (APP). Pero pasar primero o quedar segundo por una diferencia relativamente estrecha no garantiza el triunfo.Huancayo es la clave de esta elección.
Arnoldo Mallma ganó en las provincias, pero Fernando Orihuela lidera en el resultado regional. Orihuela obtuvo 31,844 votos de ventaja en Huancayo, provincia que representa el 46% de los electores de toda la región.
Ninguno puede darse por ganador. Hay 299 mil votos que pueden cambiar el desenlace.Renovación Popular obtuvo 113,498 votos; Batalla Perú, 79,392; Juntos por el Perú, 40,634; Acción Popular, 29,514; el Frente Popular Agrícola, 19,249; y Fuerza Popular, 17,003. En conjunto, estas organizaciones suman 299,290 votos, aproximadamente el 43% de los votos considerados en este grupo de candidaturas que quedaron fuera de la segunda vuelta.
No son votos que tengan dueño. Tampoco constituyen una bolsa electoral que pueda trasladarse íntegramente de un partido a otro por una fotografía, una declaración pública o un acuerdo entre dirigentes. Son electores con distintas motivaciones, expectativas y razones para decidir su voto.
Algunos podrían respaldar a Mallma; otros, a Orihuela; y otros podrían votar en blanco/viciado o no asistir a las urnas.El apoyo de Dimas Aliaga y de los alcaldes electos provinciales (Tarma, Chupaca y Concepción) de Renovación Popular podría contribuir a la campaña de Mallma, siempre que se traduzca en activismo político efectivo con un potente mensaje y no se limite a una fotografía para las redes sociales.
Porque, finalmente, los 299 mil votos no están esperando una fotografía ni un pasacalle. Están esperando razones para decidir. Y en esa disputa, Huancayo puede terminar inclinando la balanza de toda la región Junín.




