Por Javier Masías @omnivorusq / fotos de Jimena Agois @agoisfoto
Avalon es un restaurante y una discoteca. Concretamente, un lounge con barra bajo una discoteca. Ofrece platos a precio razonable, en muchos casos para compartir -una cazuela de carne para armar fajitas, fish & chips, siu mais-, correctos como para acompañar con un trago en una salida en la que se espera bailar más tarde. De hecho, no abre a la hora del almuerzo.
No es mi estilo de lugar, pero resuelve parcialmente lo que promete: como posee una carta ecléctica y extensa -quizá demasiado-, hay algo para cada quien, desde pizza hasta rolls, desde tapas hasta hot wings, la mayoría cosas elementales, con una dominante influencia española y una que otra técnica divertida que llama la atención por su poca frecuencia en estos formatos en Lima.
Algunas cosas son más agradables que otras: el carpaccio de lomo con paté de foie, higos y chocolate (S/.30) suena más retador de lo que termina siendo, pero está sabe bien; la tortilla de papas con cebolla caramelizada y chorizo ibérico (S/.25) es, a pesar de que el producto podría ser mejor, bastante agradable, y preserva un nivel apropiado de humedad al interior de la preparación; el tiradito con manchego (S/.29) es, por raro que parezca, una interesante invención, aunque se beneficiaría con una sabor marino más pronunciado; y la galleta de arroz (S/.28) entretiene por su presentación. La mayoría de cosas que he probado cumplen lo que ofrecen sin salir de una funcional medianía.
Pero hay cosas que no volvería a probar. Es cierto que el comensal va a pasarla bien y a pedir unas copas, más que a disfrutar de una experiencia enteramente gastronómica, que luego va a bailar y disfrutar de otra manera, pero no por ello debe restársele atención a la mesa. Por ejemplo, evite los makis. Los sabores son divertidos -cangrejo y parmesano gratinado (S/.25) o tartar de atún y ajo picante (S/.35), por ejemplo- pero el arroz debería prensarse menos y, quizá cocerse con más cuidado, pues llegó pasado de punto. También el cochinillo con fideos de mantequilla de maní (S/.35), que llegó con la piel blanda y el interior muy cocido. En ambos casos se trata de temas elementales, que se resuelven teniendo un cuidado mínimo pero indispensable en la cocina. Debe mejorar.
Avalon resto bar. Dos de mayo, 385, Miraflores. Telf. 446 3369. De martes a sábado desde las 18h00 hasta la medianoche. Cierra lunes y domingo.


:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/U72WQPE355EQZP6GXHBQVPPUSM.jpg)








