Yo me niego a creerlo. Pero dicen que buena parte de las enfermedades las inventan o las crean la voraz industria farmacéutica mundial. Y que teniendo fórmulas sencillas y baratas para tratamientos tan serios como el cáncer, se hacen los desentendidos.
He recibido un correo electrónico que habla de las enormes bondades del bicarbonato de sodio, ese polvito que solemos tomar para la indigestión, acidez, gases, etc. Dice el calificado médico Mark Sircus, que el bicarbonato tiene excelentes propiedades anticancerígenas y además, para aliviar las brutales secuelas de la quimioterapia.
Una cucharadita de bicarbonato en medio vaso de agua, diariamente, contribuye -según el doctor Sircus- en su libro "Ganando la guerra al cáncer"- a combatir la peligrosa enfermedad. Lógicamente esta proposición ha merecido el rechazo de la industria farmacéutica, por razones fáciles de comprender. El bicarbonato de sodio le da al cuerpo una forma natural de quimioterapia que efectivamente mata las células cancerígenas, sin los demoledores efectos secundarios y costos de los tratamientos de quimioterapia convencional, agrega el médico en su obra.
Señala que el bajo costo del bicarbonato de sodio, usado para combatir el cáncer, sería como expresa el doctor Sircus, provocar cuantiosas pérdidas a los laboratorios transnacionales. Quien escribe esta columna no es médico, así que no puede suscribir enfáticamente este punto de vista, pero no debe descartarse como una alternativa, con mayor razón si es de bajo costo. Vamos a consultar con especialistas si el bicarbonato tiene contraindicaciones.
Mientras tanto, la oncología convencional tiene un procedimiento que contempla tres pasos: Cirugía, quimioterapia y radiación; según lo sostiene en su trabajo cuya fuente de información es el Times Online de EE.UU. También se refiere a la importancia de la vitamina B 17, como complemento necesario. Esta vitamina la encontramos en las semillas, en las pepas de la papaya y la sandía.
De mi parte, puedo decir que masticar coca, moderadamente, en forma diaria es también saludable y anticancerígeno, según estudios que datan de hace muchos años; sin perjuicio de los altos valores nutritivos que tiene "la hoja sagrada", que el Perú debiera usarla para efectos medicinales, así como en un tiempo hicimos furor en el mundo con la "uña de gato".
Dejo constancia de mi respeto por la oncología convencional, pero todo aporte es bienvenido para quienes tienen el flagelo del cáncer.

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