Leo muy divertido un extenso e infantil ataque del calichín aspirante a intelectual Eduardo Dargent Bocanegra, apadrinado por La República (vaya que le dieron espacio), lo que me da la oportunidad de salirme de la ya tediosa campaña y divertirme un poco. Desopilante que este calichín me reclame imparcialidad desde un medio donde una ideología roja prehistórica ladra desde su portada hasta la víbora de Espectáculos, pasando por "El ofidio", las "imparciales" caricaturas del rojillo Carlín (¿alguna vez éste maleteó a la Villarán o a alguien con quien no comulgue?), Economía, etc... ¿Será que sus mentores Edmundo Cruz y Charly Castro le han dado lecciones de periodismo al calichín, seguro contándole que ambos chambearon en el capturado Expreso que Velasco le dio al PCP-Unidad para que sean sus "mastines", como el propio tirano manifestó? ¿Es tan miope el junior que no sabe desde qué tronera dispara? ¿O será medio analfabeto y no lee cómo la personalidad del director marca fuerte al medio? ¿No se nota a Hildebrandt o a Zileri en los suyos? ¿Lévano en La Primera o Uri en La Razón? ¿No olía a caviar el P.21 de su adorado AAR? ¿No lo hacía antaño Luis MQ en El Comercio o Beltrán en La Prensa (si sabe quiénes fueron)? También el calichín se desgañita porque se critica a sus tótems y viejas glorias (¡Cotler sigue viviendo del recuerdo de Clases, Estado... desde hace mil años!) de la "profunda" intelectualidad limeña de izquierda, la que no produce nada más o menos legible desde que hace como 20 años se murió Flores Galindo -¡ahora el experto de marketing Rolando Arellano de lejos los supera en interpretar la realidad social! Signo de los tiempos y de decadencias- y cuyos alevines como él no merecen pasar de algún blog (sólo Meléndez, columnista nuestro, es la promesa).
También el calichín se retuerce porque menciono que muchos de sus ídolos están marcados por resentimientos. Efectivamente, "el hombre es él y sus circunstancias", como bien sentenció Ortega y Gasset, y estos "intelectuales" rojillos y caviares en sus obras rezuman infancias y juventudes marcadas por el desclasamiento social, el "lorneo" escolar, la confusión racial, el arribismo, el defecto físico, el tema del "clóset", el complejo de ser mediopelos o la falta de billete (y todo eso ellos mismos lo han contado). ¿Y sus ídolos acaso no me han atacado también, muchas veces sin que se les haya jamás mencionado antes? ¿Ha leído a Sinesio en sus columnas "republicanas" o a Carlos Iván en SER sobre mí? Claro, contestas y sólo tú eres el malo. Y oye, calichín, Neira y Uceda acaban de aparecer aquí y nada menos que Rolando Breña de Patria Roja es columnista habitual. El otro día me maleteó como quiso y normal nomás.
Más bien sigue así, calichín. Sigue adulando a la PUCP o a tus "intelectuales" para que mantengas tu actual cálido puestito allí. Tendrás tu comida caliente asegurada (por lo menos hasta en el cafetín del "ruso") y estarás con la "argolla" en esa vitrina donde te mimarán, te publicarán tus libritos, te buscarán donde puedas soltar opiniones, te ensalzarán (¡impresionarás a las cachimbas de lentes "aquamán" y tendrás rollitos!) y hasta te conseguirán una bequita o una pasantía para Texas o Wisconsin, donde les darás a los gringos tu caviarona versión de este exótico Perú para ellos. ¡De repente llegas al anhelado cargo administrativo en la PUCP, sueño de todos tus colegas por el sueldo, el autito y los añadidos! Por ahora sonríe, pues si gana Susana, podrás hasta hacerle suculentas consultorías a la municipalidad.
Last, but not least. Calichín, si no te gusta Correo, pues no lo compres ni leas. Por ejemplo, le eché un vistazo en una librería a tu muy precario libro sobre la precariedad y en tres minutos supe de qué iba, que no valía la pena gastar tiempo ni un mango en éste, así que lo devolví a su sitio tras espantar a una polilla. Lamentablemente, no fui el comprador número 51 para que superes el medio centenar que me cuentan que has vendido en total. Libertad de elección, le dicen. Lávese esa boca negra y sea más plateado, siguiendo sus apellidos.

NO TE PIERDAS


