Hace unos días, mientras veía la película argentina ganadora del Óscar, oía a Francella (Pablo Sandoval, en el filme) leer una carta escrita por un asesino. Este hecho me hizo reparar en algunos puntos que ahora les comentaré. La carta referida era importantísima para descubrir algunas pistas que permitieran conocer el paradero del criminal. Sin embargo, esas pistas eran difíciles de seguir porque el texto estaba plagado de frases cuyo significado era indescifrable.

Veamos un par de ejemplos: «Te juro que con lo que llovió quedé peor que Oleniak la vez aquella», «quedate tranquila vieja que en eso soy como Manfredini y no como Bavastro». ¿Por qué indescifrable?, ¿qué impedía la comprensión? Pues porque Pablo y Benjamín (Ricardo Darín) desconocían el contexto del mensaje, por lo tanto, debían reconstruirlo; tampoco, reconocían los nombres propios y otros datos como "la vez aquella". Pablo decide indagar sobre el significado escondido tras las metáforas o comparaciones entre el emisor de la carta y los personajes Oleniak, Manfredini y Bavastro, por eso recurre a "El Escribano", hombre apasionado por el fútbol, quien le dará una remembranza de los sujetos en cuestión. Es entonces cuando recién descubre el sentido de las expresiones: de la primera, Oleniak, jugador que debutó en el Racing, que en un clásico con San Lorenzo fue empujado y tirado al foso, de donde salió empapado; de la segunda, Waldemar Manfredini fue comprado por dos pesos a los mendocinos en 1958, convirtiéndose en uno de los delanteros más apreciados de su tiempo, mientras que Julio Bavastro fue un puntero derecho que solo jugó dos partidos si entrar en el score. ¡Eureka! Ahora entendían mejor la situación y todo aseguraba que el criminal era un tipo apasionado por el fútbol, sobre todo amante del Racing. Buena faena; les faltaba poco para resolver el caso.

Lo expuesto favorece la reflexión acerca de la importancia del contexto en la comprensión de un texto. ¿Quién diría que las comparaciones, las ironías, cuentan en la interpretación de un mensaje? El conocimiento de la situación comunicativa favorece la deducción de los significados y de los sentidos que las palabras adoptan en un texto. En la interpretación de las metáforas no interesa el contenido literal, sino el significado subjetivo (connotación), esto es, a qué se refieren: importa la relación que se establece entre el término metafórico y el objeto que representa.

Las metáforas son herramientas para informar, nunca simples adornos en el texto. Su interpretación depende del grado de conocimiento del receptor, de allí que algunas pasen desapercibidas o sean rechazadas porque no las entienden. Así, el lenguaje figurado que las metáforas transmiten exige un gran esfuerzo de deducción (inferencias). Según esto, queda confirmado que el receptor asume el compromiso de intentar capturar lo que está detrás de cada palabra que escucha o lee, incluso, cuando siente que nada ha entendido puede decir «qué me habrá querido decir».

Para finalizar esta breve explicación, cito un comentario de una de mis alumnas, que encontré en el Facebook: «Te tendré en mi corazón hasta que don Ramón pague la renta, hasta que el chavo encuentre a sus padres, hasta que el coyote atrape al correcaminos, hasta que Tom se coma a Jerry». A ver si inferimos correctamente el mensaje, ya conoce qué necesitamos para lograrlo. Solo añado, parece que mi alumna no sabe que don Ramón sí llega a pagar los 14 meses de renta.

Que tengan un buen domingo.