Comentábamos no hace mucho sobre las contradicciones del mandatario, referente al sueldo de los benditos ministros. Recordábamos como en el 2006 encandiló a la población con su política de austeridad y rebaja de sueldos de los congresistas, ministros; empezando por supuesto por la remuneración presidencial, rebajándose en el acto, de 18 mil dólares que percibía Toledo a 5200 dólares. Y lo paradójico que en este 2009 promueva el incremento de los sueldos de los ministros en 22,300 nuevos soles y de Jefe de Estado, en la misma cantidad; justo en un momento de su tan publicitado Plan Anticrisis. Constituía pues una forma de jugar con el pueblo, que por su puesto respondió como siempre lo hace, rechazando y censurando la actitud presidencial avalada por su premier, Yehude.
Esta fuerza del pueblo que habla, hizo temblar a los políticos y el ex Presidente del Gobierno Regional Lambayeque, tuvo que anunciar la decisión de retroceder en sus intenciones nada santas de vivir a cuerpo de rey, con sueldos dorados, en un país, donde falta trabajo, existe subempleo y cuyos índices de pobreza crecen cada día en forma alarmante.
Claro está, que el mandatario peruano al cambiar su decisión, producto de la presión popular, en lugar de aceptar que se equivocó, apelando a su manejo de masas, le ha dado la direccionalidad de un acto histórico, revolucionario a favor de las causas nobles y toda la verborrea, en su pretendía acción reivindicativa y de justicia para una clase política cada día más desprestigiada y sin credibilidad.
Seguramente esto fue la gota que derramó el agua en el vaso de cristal tan delicado administrado por el régimen; para escuchar la palabra sesuda, atinada del histórico líder del APRA, don Armando Villanueva del Campo, quien ha dicho textualmente que el APRA debe iniciar un proceso de restructuración, toda vez que existe una crisis de crecimiento y desarrollo que debe ser enfrentada.
En otras palabras el APRA exige reestructuración total con nuevos cuadros, que respondan al Partido y a los intereses de la Nación.
En síntesis, existe la necesidad que todos aquellos que aspiran a gobernar al país, escuchen la voz del pueblo, por que como dijo Gandhi "se ha demostrado, que ningún tirano, gobernante será eterno en el poder, finalmente se impondrá el pueblo, con su voz" -agrego yo- que siempre hará temblar a los políticos que pretendan alejarse de él.