"Jamás debes sentirte solo, con las manos vacías, con el corazón cansado y con las esperanzas muertas..."
Desde el l de marzo se inició en todo el territorio nacional la campaña nacional por los deberes ciudadanos, realizada con el auspicio del Acuerdo Nacional, siendo uno de los objetivos mejorar las condiciones de convivencia de todos los peruanos; promoviendo una cultura de respeto mutuo y solidaridad entre todos, se inicio con la puntualidad, le seguirá luego la limpieza, el orden público y el respeto a las leyes de tránsito.
Estas propuestas pueden ser menores en relación con los grandes problemas que aquejan a los peruanos, como la desigualdad, la pobreza, la violencia, el deterioro ambiental entre otros; sin embargo, estos no son así, porque el sólo cumplir con nuestros deberes ciudadanos, es fundamental en nuestra sociedad, para ser, más democrática y equitativa.
En el caso de la puntualidad, iniciada con bombos y platillos, es un tema que todos los peruanos sin excepción alguno, tenemos un histórico y profundo arraigo en nuestra cultura, de superar una mala costumbre como es la "hora peruana" o la mal llamada "hora cabana" impuesta por el anterior gobierno, cuyos efectos negativos han atentado a todas las instituciones; desde las reuniones familiares, las reuniones oficiales del Estado y las entidades privadas, las que han producido pérdida de tiempo para los puntuales lo que ha reducido la eficiencia no sólo en las transacciones comerciales, sino en la presencia de asuntos del Estado.
Y es que la puntualidad no-solo- es un tema de cumplir con los horarios y respetar los tiempos asignados, sino también respetar a las personas e instituciones y están consideradas en las practicas democráticas, es decir han estado devaluando el tiempo de los otros, es decir muy poco nos ha importado el tiempo de las demás personas, que para unos ha sido y es muy valioso, porque para todos el concepto del tiempo debe tener el mismo valor y por ello debemos demostrar el mejor respeto para quienes valoran la puntualidad.
Los mandatarios, jefes y otros funcionarios deben considerar que su tiempo vale más que el de quienes están a su mando, porque las largas esperas de muchos ciudadanos para ser atendidos por alguna autoridad y/o funcionarios que llegan tarde, son testimonio de la poca valoración que dan al tiempo y a la puntualidad.
Es muy difícil por ejemplo, comparar el tiempo de un cirujano que realiza una Intervención quirúrgica de emergencia, que el tiempo de un paciente que espera para una consulta de rutina, el problema surge cuando el desprecio por el tiempo de otros se extiende hacia hábitos en que el valor del tiempo debe ser igual.
La pregunta de la gran mayoría de peruanos, es ¿ por qué las autoridades se creen con derecho a no respetar las filas para algún trámite ¿porque los funcionarios públicos, primero atiende a los personajes más importantes y postergan al ciudadano común y corriente? ¿porque consideramos que tienen un concepto errado del valor de su tiempo y desprecian el tiempo de los otros? ¿sería raro ver en nuestro país, haciendo cola para algún trámite al Presidente de la Republica o algún Ministro de Estado o al Presidente de la Región ¿verdad?
Por ello, debemos asegurar que la puntualidad significa valorar el tiempo de los otros como si fuera el de nosotros, eso seria una muestra de respeto hacia los demás y un gran avance de nuestra sociedad para que sea más justa y más equitativa... Comencemos ahora a ser puntuales.

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