Los deseos fervientes de un importante sector de la ciudad de Piura, de convertirse en distrito, siguen intactos, latentes, confiando que gracias a su perseverancia, vehemencia y tenacidad logren su objetivo.
De lo que se conoce y se ha verificado a la fecha, han cumplido en demasía con los requisitos y exigencias de la normatividad existente al respecto, y por qué no decirlo, hasta de los caprichos burocráticos de la administración pública y mecidas políticas que siempre están a la orden del día.
Se puede asegurar que políticamente no conviene, el poder municipal se descentraliza y las inversiones que significan jugosos "contratos de obras", también. A estas alturas del partido ya deberíamos contar con este nuevo distrito, eligiendo a sus autoridades distritales.
Un nuevo distrito que contaría con una gran masa popular casi homogénea, fácil de gobernar, con infraestructura económica y social disponible para comenzar con buen pie, y aprovechando experiencias ajenas convertirse en una Villa El Salvador Piurana.
Los moradores del futuro distrito alegan, por ejemplo que, Chiclayo, capital de la Región Lambayeque que ocupa el octavo lugar en cuanto a población se refiere, tiene cinco distritos: Chiclayo, José Leonardo Ortiz, La Victoria, Pimentel y Pomalca. Es decir, cuatro municipalidades distritales y una Provincial administran la ciudad de Chiclayo.
En la jurisdicción de la Municipalidad de Lima existen aproximadamente 36 distritos, o sea 36 municipalidades distritales y no por ello la Municipalidad Metropolitana de Lima se ve debilitada institucional ni económicamente. Argumentaciones perfectamente válidas. Piura es la segunda en población después de Lima.
El nuevo distrito "26 de Octubre" contaría con aproximadamente 136,000 habitantes, de los cuales 78,000 son electores, urbanizaciones, asentamientos humanos, universidad, institutos de educación superior, instituciones educativas, postas médicas, centros de salud, hospital, mercados, comisarías, compañía de bomberos, rondas de seguridad ciudadana, coliseos y complejos deportivos, más que suficiente.
Parecería ser que estamos frente a una nueva versión del "perro del hortelano". Por que hay más aspectos positivos que negativos, desde lejos. Sería una valiosa oportunidad para redistribuir la burocracia municipal que hace imposible realizar trabajo eficiente y en beneficio del vecindario. Al mismo tiempo, desocupar ambientes de la municipalidad para darles otros usos que demandan la modernización de la gestión municipal. El problema es de desprendimiento, vocación de servicio e iniciativa. No hay necesidad de "cranear mucho" ni de importar especialistas o expertos, por que en Piura tenemos de sobra.
No hay que desmayar en su cometido, sigan dando cocachos a las autoridades para que se pongan las pilas y dejen de pensar en la mamadera, el empacho hace daño.

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