Un asunto es el Derecho, y otro, el abuso del Derecho, o mejor dicho, el ejercicio abusivo del Derecho. El Derecho orienta conductas y expectativas, dirige personas libres para que observen determinados modelos de conductas descritos en la norma jurídica necesarios para la convivencia y lograr la paz en justicia.
El hombre para vivir requiere de bienes y valores. Cuando el derecho protege esos bienes se denominan bienes jurídicos. Por ejemplo, son bienes la vida, la libertad, el honor, la propiedad, etc. que son vitales para que el hombre logre las metas en su vida. Los valores que garantiza y aporta el Derecho, son la justicia, la equidad, la fidelidad, la solidaridad, la buena fe y la confianza. Por ejemplo, entre los esposos: la fidelidad y la ayuda mutua. Entre los comerciantes: La buena fe y la confianza. Además, el Derecho soluciona conflictos. Pues, el hombre vive en sociedad, el hombre es hombre entre los hombres y no fuera de este entorno. La sociedad está integrada por personas, grupos, clases que tienen intereses diversos, lo que da lugar al surgimiento de pleitos y antagonismos. Estos conflictos son jurídicos cuando el Derecho los propone o los impone y que el propio Derecho los soluciona a través de un proceso judicial. Ahora bien: Cuando uno es titular de un derecho, o le asiste un derecho, tiene la facultad o atribución de acudir al órgano jurisdiccional (juzgados, cortes) solicitando tutela judicial que le ampare su derecho ofendido. O cuando a una persona le ocasionan daño o le lesionan su salud, cuerpo, patrimonio o su honor formaliza la respectiva denuncia o demanda contra quien lo ha agraviado o le tiene una obligación que cumplir. En este caso, acude al Derecho, o ejerce su derecho. Pero, nuestro ordenamiento jurídico no ampara el ejercicio abusivo del Derecho; ni tampoco, la omisión abusiva. Pues, el Derecho no sólo está compuesto de normas, sino también de principios y dentro de estos, el deber genérico de no perjudicar el interés ajeno en el ámbito del ejercicio de un derecho. Pues, nadie puede dañar a otro. Quien hace uso del Derecho y de su derecho con la intención perversa de causar daño, incurre en un acto ilícito.
En un claro y evidente ejercicio abusivo del Derecho, confieso que conozco a un individuo huérfano de atributos éticos que ha denunciado a otra persona por venganza, envidia y maldad, en un clarísimo ejercicio abusivo del Derecho. En justicia, el Ministerio Público ha archivado las denuncias y el Poder Judicial, los ha declarado infundados. Pues, el Derecho es instrumento para la paz, para el orden, para el desarrollo, para el respeto y no para el odio o la venganza, ni tampoco, para desprestigiar a otro.
(1). Profesor Universitario. Abogado. Profesor de Filosofía Universidad Nacional de Tumbes..

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