"Nunca vaciles en tender la mano, ni titubees en aceptar la mano que otro te tiende..."
Otra muestra que los organismos internacionales tienen que decidir por las actividades ancestrales de los países del tercer mundo, como el Perú y Bolivia, lo ha demostrado la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas, para pretender erradicar el Chacchado de la hoja de coca, lo que el promovido un intenso debate sobre los aspectos positivos y especialmente los negativos que ellos creen que son aprovechados por algunos grupos interesados.
Parecería que en esta Junta de la ONU, nunca investigaron la procedencia de esta actividad, que viene desde el incanato, ya que es una costumbre nativa que se remonta a los tiempos antiguos, lo que devenido en un hábito tradicional con uso medicinal y hasta rituales que en la actualidad se mantienen casi en todo Bolivia y en la parte alto andina del Perú, que si bien en algunos casos ocasionan daños a diversos órganos del cuerpo humano, especialmente si se mezcla la hoja de coca con la cal, pero esto es raro y las estadísticas no han mostrado alta incidencia de muertes por este consumo o chacchado.
En nuestro país según las estadísticas oficiales, más de un millón de habitantes peruanos son consumidores rutinarios y tradicionales del chacchado de la hoja de coca, el que debe ser el mejor argumento para que la recomendación de esta bendita Junta Internacional de la ONU, deje sin efecto cualquier injerencia en nuestro país de la prohibición y manipulación del Chacchado de la hoja de coca, ya que también se tendría que prohibir el uso de este producto andino con fines industriales y medicinales.
Mas bien la recomendación debe ser dirigida a los grandes países industriales, como Estados Unidos, donde el consumo de la cocaína es la más alta en el ámbito mundial, está declarado que Estados Unidos, es el primer consumidor de Cocaína, y que las grandes mafias, provenientes del país del Tío San, son de narcotraficantes y cómplices de los cocaleros ilegales, que pretenden justificar el sembrío, para utilizarlos en las grandes pozas de maceración, ahí está el problema; no en el chacchado de la hoja de coca por los nativos peruanos y bolivianos, evento que fue promovido masivamente en la época de la colonia para someter y explotar a los indígenas.
Los especialistas han demostrado que no hay ningún valor nutricional, medicinal o alimenticio en el chacchado de la hoja de la coca, ya que la hoja seca funciona como un agente estimulante y antifatigante, propiedades que son proporcionadas por la cocaína, la cual se constituye como el principal de los 14 alcaloides que la componen, la mitad de los otros alcaloides que componen la hoja de la coca son dañinos, al ser tóxicos al corazón y al sistema inmunológico.
Felizmente con mucho tino, las autoridades gubernamentales, han declarado que el Perú continuará respetando el uso tradicional de la hoja de coca y que en 1988 el Perú defendió ante la ONU esta posición histórica, por lo que consideramos inaplicable esta recomendación, porque mundialmente se reconoce los usos tradicionales de la coca, implícitamente el chacchado de la hoja de coca, para que a la par, también se facilite el uso industrial y medicinal de este producto.
Mas bien esta Junta de Fiscalización de la ONU, debería mirar a Estados Unidos para que se den leyes más drásticas y erradicar el consumo de la Cocaína, ya que las grandes mafias norteamericanas, son las que invierten ingentes cantidades de dólares, para que se siga sembrando ilícitamente la hoja de coca en el Perú y en Bolivia, desde ahí se debe trabajar y fiscalizar y no pretender "apresar" a los pobladores que estén chacchando la hoja de coca.

NO TE PIERDAS


