A partir de la presente colaboración queremos reflexionar sobre temas que por ser utilizados indistintamente, están perdiendo su verdadero sentido, es más, los utilizan mal, pésimo diría, porque se dejan llevar por la rutina burocrática y el mal conocimiento de los términos que utilizan, lo apreciamos con mucha preocupación cuando escuchamos estos mensajes por el medio radio, más de uno no está convencido que nos encontramos en un nuevo contexto social, no se han enterado que durante los últimos treinta años se han producido en el mundo profundas e irreversibles transformaciones en todas las dimensiones de la vida humana.
Los cambios operados en los campos de la ciencia, la tecnología, las TIC y la cultura vienen afectando de manera significativa la vida, las costumbres y los valores de los seres humanos, preferentemente de quienes se consideran en la élite de los más enterados, más sabios.
¿Qué se ha hecho frente a esta vorágine científico tecnológica? Encontramos distintas reacciones, por un lado apreciamos a algunos colocados como admiradores y defensores anunciando tiempos cada vez mejores, Y el otro grupo, los críticos, opositores y escépticos, presagian catástrofes ecológicas y denuncian, en esto no se equivocan, el progresivo deterioro ético y moral del hombre.
Ahora la corrupción no es un mal, es una virtud, piensan los que usted conoce y sabe. El "cambio" ha pasado a ser un concepto central de nuestras vidas, el mundo sigue cambiando aceleradamente y no podemos detenerlo ni quedarnos como simples espectadores.
¿Cómo identificamos estos trastornos mundiales? Algunos lo llaman "globalización", y entre otras, las siguientes son las pruebas del nuevo contexto social, político económico internacional: reafirmación de la hegemonía militar de los EE.UU. sobre el mundo, incremento de la presión de los productores de armas por encontrar nuevas salidas a su producción en declinación. El agravamiento de las tensiones religiosas, étnicas y nacionales, en particular alrededor del problema del control de recursos naturales y tecnológicos. El incremento del rol de los organismos internacionales como mediadores y como policía internacional para el manejo de los conflictos. Y los países, especialmente los del tercer mundo o como quieran llamarlos, son más dependientes de los organismos financieros internacionales (FMI y Banco Mundial) en las políticas económicas y mundiales. La multiplicación de los bloques comerciales y económicos regionales. El creciente poder económico de las corporaciones internacionales. Y el poderío creciente y casi indisputable del narcotráfico.
Y para efectos de la educación, ¿qué supone esta situación que no podemos negar?
¿Supone el predominio del mercado de la "victoria" de los valores de la sociedad individualista-consumista?
¿Supone el debilitamiento del Estado-Nación el "gobierno mundial" de los organismos internacionales?
¿La existencia de tendencias militaristas en los países pobres plantea retos específicos a la educación?
Entonces, estamos obligados, especialmente los educadores, los comunicadores, los padres de familia, a saber qué es lo que está ocurriendo en el mundo, para preparar a los futuros ciudadanos de todos los niveles, y cuando se encuentren en el mundo social, cultural y/o laboral sepan adaptarse y triunfar, porque esos avances tecnológicos, no esperan más. Carlos del Río, uno de los más destacados científicos del Perú, nos precisó científicamente lo qué esta ocurriendo en nuestra patria y en el mundo, sólo si nos dedicáramos a conocer lo que está ocurriendo en el campo de la nanotecnología, otras serían nuestras preocupaciones educativas. Hay más propuestas.

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