No podría seguir escribiendo este artículo si primero, no reconociera que no he sido buen padre. Esa amarga experiencia me permite reflexionar sobre la actuación de muchos padres en el seno de sus hogares, para con los hijos, para con las madres, etc.
La interrogante es para los "padres dictadores" que hacen del hogar un régimen fascista al imponerlo todo sin importarles la opinión de algún miembro de la familia. No admiten nada, no permiten "intromisión alguna.
La interrogante es para los "padres despiadados" que hacen del hogar un curso de violencia y mal comportamiento dando un equivocado ejemplo a los hijos.
La interrogante es para los padres irresponsables que no cumplen con sus obligaciones pero que si reclaman, puntualmente, sus derechos. Como por ejemplo aquellos padres que no permiten que las finanzas del hogar sean conocidas por los demás miembros de la familia por su personalidad machista o porque tienen temor de que los demas descubran lo mal que manejan la economía familiar.
La interrogante es para los "padres modelo" que en el hogar son todo ejemplo con sus hijos pero fuera del mismo, brillan por sus actos desleales e inmorales. Por ejemplo: ¿Con qué moral un padre puede corregir a su hijo si es un corrupto? Un ejemplo de esto es el Clan Fujimori o recientemente el caso del padre de Luciana León.
La interrogante es para los "padres justos" que creen todo lo han hecho bien y que son los únicos que pueden aconsejar a los demás y se sienten los únicos autorizados para hablar de temas de familia.
La interrogante es para los que somos padres y que sólo pretendemos hacer de nuestra vida un espejo de la realidad pero sin portar un retrovisor que permita ver lo que ocurre detrás de nosotros y más aún tratando de evitar alguna autocrítica que nos deje mal parados.
Desde ya padres, déjense de celebrar, seamos mas consecuentes con nuestros hijos, primero siendo sinceros con ellos, desde lo más elemental hasta lo más relevante. A veces es el hijo el que se supera y lo primero que hace el padre es destacar el triunfo como si el hubiese contribuido al mismo. Hasta cuando señores tenemos que vivir lleno de superficialidades, dejando a la suerte el destino de los nuestros.
Sin embargo; como en todo, hay buenos padres, esos que son más sensatos y que tratan de ser diferentes y mejores, pero, por el bienestar familiar, en la lejanía de la discreción, sin aspavientos. Para ellos nuestro reconocimiento por lo que hacen.
Entonces; ¿Feliz día Papa? Quien lo sabe, lo cierto es que el ser humano no piensa, solamente actúa sin razonar sobre lo que hace, sino veamos en este día como se festeja el día del padre a pesar de que muchas veces no corresponde festejar.