Four seas, un chifa como pocos
Four seas, un chifa como pocos

Por Javier Masías / fotos: Jimena Agois

¿De qué le sirve al amante de los chifas estar en una ciudad como Lima, en la que los hay por todas partes, si en cada rincón se va a topar con los mismos cinco platos? Por suerte -es un decir, en realidad estas cosas nunca ocurren por casualidad- hay un puñado de establecimientos que ofrecen una cocina diferente, que si bien disponen en su carta arroz chaufa y tallarín frito, también se animan a proponer otras cosas. No son muchos, y de estos son aún menos los que cuentan con un servicio veloz y un local limpio, como para celebrar cualquier ocurrencia familiar, si lo que se busca es comida rica, en un entorno informal, sin oropeles de ningún tipo y sin gastar una fortuna. Una excepción la de estos lugares en los que se ofrecen extravagancias a buen precio.

En este caso nos ocupamos del Four Seas, un local ubicado en el epicentro chifero del Perú, la avenida Aviación. Si bien siempre se puede ordenar a la carta, de lunes a viernes ofrecen menú a la hora del almuerzo, así que si no quiere toparse con la tropa de agobiados trabajadores en busca de reparación para sobrellevar la jornada, conviene que considere una visita en las noches o en los fines de semana.

Trabajan con dos cartas, y normalmente ofrecen una "normal", similar en muchas cosas a las que encontraría en cualquier otro lugar, por lo que le recomiendo que pida la que está en chino. No se asuste, viene traducida e incluye decenas de maravillas que probablemente no ha probado nunca en su vida.

El menú que recomendamos puede saciar a entre cuatro y seis personas sin repletar. Para lograrlo, hemos reemplazado la pasta y los arroces por una contundente sopa sam sí, hecha de bambú, yuyo, hongo tonku y pollo. Lo que le otorga el sabor característico a esta elaboración en este lugar, es que primero se saltean los ingredientes en un wok a alta temperatura, lo que otorga ese ahumado distintivo. Se termina con unas gotas de vinagre que confiere profundidad a los sabores y corta la untuosidad del plato, textura que tampoco es gratuita: es espeso en la medida justa, ya que se queda en la boca hasta mostrar sus discretos matices. Siguió una ración de wotikao, pero no como las que ha probado antes. Se trata, sí, de carne molida de cerdo condimentada con especias y verdura china envuelta en una masa de siucao, otra vez cocida al vapor, pero con una costra crujiente en uno de sus lados, una textura diferente que se agradece. Siguen navajas salteadas con tausí, pimiento, ají verde y pimienta en grano, servidas en sus jugos sobre una ruma de sus propias vainas. Es curioso que ante la violencia de los ingredientes, el sabor de las conchas se haya preservado intacto. Otra novedad son las vainitas salteadas con ají seco, en un uso inédito en Lima: primero se fríen y luego entran al wok con carne molida, sillao y ostión.

Para completar el menú, costillas de cerdo con miel y una suavesícima gallina pachikay, platos mucho más habituales en otros chifas pero bien ejecutados aquí. Esta experiencia cuesta 280 soles e incluye una tajada de sandía de postre para cada comensal y té oolong para acompañar el almuerzo (hágale caso a los chinos, son un pueblo más sabio y si no le pusieron Inca Cola a la comida fue porque, para digerir tanto placer, su estómago necesita una ayudita). Antes de que lo pregunte, ya que el tema está sobre la mesa de manera cada vez más consistente, el nivel de glutamato es entre medio y alto, lo habitual en chifas de bajo costo.

Chifa Four Seas Av. Aviacion 3124, San Borja. 226 7397/ 2267419 Atiende de lunes a domingo, almuerzo y cena.