Verano de 1988. El glam metal o pop metal había entrado fuerte en las radios. Sangre fresca -BON JOVI, CINDERELLA, POISON, etc.-, y piel curtida con sonido modernizado -AEROSMITH, DEF LEPPARD, WHITESNAKE, etc.-, sonaban de cajón. Por mi barrio habían patas que se conseguían discos importados; el hermano mayor de uno de ellos se trajo el LP APPETITE FOR DESTRUCTION, de un nuevo grupo: GUNS N' ROSES. Congregados varios feligreses en torno al equipo de música en su altar de la sala, un ceremonial y ritual típico de esos tiempos, se sacó el acetato de su funda y cuidadosamente fue colocado en el tocadiscos.

Volumen por favor. Tras casi una hora de escucha, las opiniones se dispararon: parecen AEROSMITH antiguo, esto no es heavy metal, me parece que tienen algo de punk además.

Chequea las letras también, hablan que la policía los persigue (Outta Get Me), de un paquetero (Mr. Brownstone), de un trago (Night Train), de amistades peligrosas (My Michelle, Rocket Queen)? la feligresía coincidió que GNR era distinto. Te doy un casete de 60 minutos y me lo grabas cuñadito? A mediados de ese año, Sweet Child O' Mine era hit mundial Nro.

1. Y con Paradise City no los paraba nadie.

Verano de 1989, nuevos temas pero acústicos: Patience, Used To Love Her, You're Crazy. Oye, ¿qué tal cambio, no? Pero suenan paja igual. Nueva década. You Could Be Mine, tema principal de Terminator 2. Manya, ¡salen con Arnold Schwarzenegger en el video! Pero ya no está Steven Adler, y en el video de Don't Cry no sale Izzy Stradlin, ¿qué está pasando? Los USE YOUR ILLUSION I y II (1991) fueron un exitazo en vinilo y en el nuevo formato de CD. Ni el grunge ni el rock alternativo pudieron bajárselos.

Canal UHF 27 pasaba conciertos.

En los supermercados Santa Isabel vendieron el Night Train, vino asesino de 20 grados de alcohol.

Mitad de los 90, Slash y Duff dijeron adiós. Otra nueva década; Axl Rose, único sobreviviente. 22 años después, a nada, algo. ¡Welcome To The Peruvian Jungle!