Quienes estamos enfrentados a las lides periodísticas hace algunos años, quienes seguimos aprendiendo de las cosas más simples de la vida y con el pasar y pesar de los años valoramos lo que muchas veces, una precipitada juventud no nos permitía valorar en toda su magnitud?quienes ahora solemos ver hacia atrás y no solo hacia delante, quienes ya no corremos alocadamente por la primicia, sino, nos detenemos a ordenar nuestros sentimientos bajo el árbol otoñal del periodismo; de vez en cuando al estar solos nos decimos hacia adentro ? hace tiempo quería escribir estas líneas-.
A Alberto Llanos lo conocimos en sus labores de fogoso, vehemente y apasionado autor de reportajes televisivos de gran peso?alguna vez, en un conocido local ayacuchano brindamos unas copas llenas de interés por aprender algo de su maestría en las lides televisivas. Alguna vez también charlamos sobre ese viejo termómetro de la injusticia social "muy a la peruana" que suele subir y bajar tan abruptamente en el país, él nos sugería ser mucho más acuciosos en el tema social trayendo a colación su experiencia como director de un medio escrito ayacuchano de enorme arraigo contestatario, que con su perdón, no recuerdo el nombre?Alberto siempre suele no disimular la pasión por el periodismo que emanan de sus poros hasta hoy en día.
Alberto, hace tiempo quería escribir estas líneas, no en un sentido tonto o estúpidamente compasivo; no, lo hago con un sentido más bien despierto, despejado, agudo y hasta ávido de seguir alimentándome de tu experiencia, de esa experiencia que solo los años, la modestia y las preseas silenciosas nos suelen dar. De percibir y seguir percibiendo tu enorme sensibilidad humana, de seguir leyendo tus ?miércoles de miércoles- en donde no puedes dejar de disimular algún llanto ahogado, tus sueños de una sociedad más justa y tu vieja estirpe de comunicador que casi siempre se hace llevar por su fibra sensible como solo los hombres con mayúscula suelen hacerlo..,.Alberto, hace tiempo quería escribir estas líneas.
Alberto, hace tiempo quería escribir estas líneas?discúlpame por no haberlo hecho antes, tú sabes y conoces de nuestras ocupaciones y esa vieja mala costumbre de ser desordenados hasta en la distribución de nuestro tiempo, tú sabes también que hago lo imposible porque el tiempo me alcance ahora que aún no es posible vivir del periodismo en Ayacucho?pero también sabes que muchos colegas, de esos que nunca te dejan ni dejarán y hay pocos lamentablemente?te tenemos siempre presente en ese espacio que no miente ni se avergüenza de llorar de vez en cuando, el corazón.
Algo más Alberto?el otro día conversamos brevemente casi en la puerta del diario Correo de Ayacucho?sabes qué sentí entonces?...una más de tus muestras de fortaleza y espíritu de baluarte innegable ante cualquier vicisitud , una vez más pude sentir que los hombres se hacen en base al coraje y de ese infinito sentir humano?que el periodista y el periodismo son dos aortas principales del fluido mismo de cada palpitar en la propia vida, que hay un sentido incólume en cada ser humano ligado al corazón?que es bueno saber, conocer, leer, escuchar y hablar con hombres como tú, que siempre diré con orgullo y mucha sazón periodística inocultable?¡ Alberto Llanos es mi amigo y colega!!.