Si Víctor Raúl Haya de la Torre viviera?repiten con cierta ironía mezclada con nostalgia algunos militantes apristas convencidos de su verdadera filosofía principista, convencidos que definitivamente se han trastocado las bases fundamentales de aquella Alianza Popular Revolucionaria Americana que un día soñó Haya de la Torre al fundar el APRA en México un siete de mayo de 1924?cuando se diera la revolución aprista en 1932 fusilando a verdaderos militantes a través de la causa de los más pobres en Chan Chan Trujillo?
Y los años pasaron como el agua del olvido y la ignominia bajo el puente de una militancia interesada y mezquina, que, con las excepciones honrosas de verdaderos seguidores del pensamiento de Haya de la Torre, solo buscaron integrarse a su seno buscando copar "puestos" laborales bajo la sombra estatal, solo se hicieron "apristas" durante los dos períodos que el partido aprista se hizo del poder político olvidando los principios y la voluntad de un hombre tras la consecución de una sociedad más justa y retributiva ante su riqueza. Y los años no solo pasaron, sino, pesaron indiscutiblemente ante el fallecimiento de Víctor Raúl Haya de la Torre un dos de agosto de 1979.
Pero, cuánto ha cambiado no solo en el panorama político partidario, sino, el desempeño partidarista individual y grupal después de la muerte del líder fundador del APRA hasta nuestros días?...decía Haya de la Torre?"el aprismo es un partido democrático de izquierda, lo que sí el aprismo exige de sus miembros es honestidad, sinceridad y firme propósito de sacrificio. Nosotros no somos una fuerza política para repartir puestos públicos. Nosotros no somos una fuerza política que haga falsas promesas. Nosotros estamos muy lejos de la demagogia; somos y seremos fuerzas de izquierda, la derecha ha fracasado"? ¿cuánto de las bases sentadas en la presente aseveración, se ha cumplido y cumplen realmente quienes se jactan de ser seguidores del pensamiento hayista y aprista?...
Finalmente es preciso señalar la fortaleza de un hombre ante el infortunio, el altruismo cuando supo de la muerte de sus compañeros fusilados por un ideal?"después de todo, cuando veo el triste fin de mis compañeros me siento orgullosos de mis sufrimientos y creo que comparto el dolor de todos. Sin embargo, si no supiera que mi vida es necesaria para el partido, hubiera preferido morir con ellos. Sólo a una gloria tengo envidia; la de nuestros mártires"?definitivamente muchos militantes de ocasión ahora serían una verdadera escoria ante la nobleza y fortaleza de un ideal, del que muchos ignoran y lo han cambiado por "puesto" laboral al puro estilo camaleónico y hasta cobarde.