Cada "Semana Santa" se recuerda el martirologio de Jesús en una cruz con la inscripción: "Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum" (Jesús de Nazaret Rey de los Judíos).

Esta es una frase en el idioma de Roma que demuestra que Jesús fue ejecutado por dicho imperio acusado de querer ser el soberano del pueblo y la religión judaicos.

Hoy un tercio de la humanidad considera a Jesús como divino (los cristianos) y un quinto o cuarto de ésta como un profeta (los musulmanes), pero muchas veces se confunde a las ideas en las que él creía con las de sus actuales seguidores.

Tal como la sigla INRI lo confirma, Jesús murió como judío, credo en el cual nació, se crió y nunca se apartó. Como tal, sus costumbres fueron muy distintas a la de la inmensa mayoría de los miles de millones de creyentes que hoy le veneran.

El celibato sacerdotal, la navidad, las misas, la trinidad, los santos, el purgatorio, el papado, la adoración a las imágenes, el calendario cristiano, las cruzadas y otros aportes del catolicismo son cosas que Jesús desconoció y que fueron siendo incorporadas a la mayor religión occidental varios siglos después de su crucifixión.

Las imágenes que le presentan con un rostro europeo es algo que no tiene asidero con la realidad. Una investigación de la BBC mostró que lo más probable es que éste debió haberse parecido al de otros semitas de la Palestina de hace 2 milenios, los cuales tenían una piel más oscurecida por el calor y el desierto.

La biblia solo habla de Jesús apenas nació y no mucho antes de morir, aunque no se cuenta de su infancia y juventud junto a sus hermanos. Sin embargo, en ningún momento se menciona que él se hubiese apartado del culto judío.

Él por ende debió haber sido circuncidado y haber celebrado las distintas festividades y ayunos hebreos (cosa que hoy no hace el 99% de sus seguidores); consideraba que los días empezaban al empezar la oscuridad (y no en la medianoche) y que el día de descanso era el sábado (donde no se podía cocinar o cabalgar) y no el domingo; se regía por el calendario lunar israelita cuyo año nuevo se da entre setiembre y octubre y es celebrado con rezos y luego con un ayuno seco de 24 horas; y en sus comidas solo podía ingerir carne matada y desangrada por autoridades religiosas siguiendo ritos judíos estándole vetado combinar éstas con lácteos o digerir cerdo o mariscos. En la última cena bien pudo haber comido el pan-galleta sin levadura (matzá) con lo cual los israelitas recuerdan la travesía de Moisés.

Los discípulos de Jesús tienen libros sagrados en latín, griego, hebreo, árabe, copto, armenio, etíope y varias lenguas modernas, aunque pocos miles recen en algún dialecto de la lengua en la que él predicó: el arameo.