Tal vez por ser un club con poca hinchada, la reciente eliminación de la San Martín en la Copa Libertadores pasó desapercibida.
El club modelo e insignia para nuestro fútbol dio pena en el torneo más importante de Sudamérica. Pero también lástima o vergüenza cuando cayó goleado por Libertad de Paraguay por 5-1.
Esto sin mencionar la pobre actuación de León de Huánuco, que también fue eliminado en la primera fase de la Copa, o el triste papel que cumplió Alianza Lima, que no alcanzó a clasificar a la fase de grupos.
En conclusión, nuestro fútbol a nivel de clubes volvió a demostrar que no está para las grandes campañas. En este 2011, la San Martín, Alianza Lima y León, como antes Universitario, Cristal, Boys, Huaral, Municipal, Defensor Lima, Cienciano, Aurich, etc., jugaron la Copa Libertadores sin ganas y sin ninguna planificación seria.
Salvo el Universitario de 1972, con Ballesteros, Chumpitaz, Percy Rojas, Cachito Ramírez, entre los principales, y Cristal en 1997, con Balerio, Solano, Jorge Soto, Julinho, etc., que lograron un subtítulo en la Copa Libertadores, lo demás han sido años y campañas bajo la sombra.
Cuenten: en más de cincuenta años de historia copera, Argentina tiene 22 títulos, Brasil 14, Uruguay 8, Paraguay 3, Colombia 2, Chile 1 y Ecuador 1. Nosotros los peruanos estamos en la misma llave de los alicaídos Bolivia y Venezuela, que no saben tampoco lo que es ganar una Libertadores. Por eso, para el Perú, "la Copa se mira y no se toca", frase que alguna vez lo popularizó para sus rivales el siete veces campeón Independiente de Avellaneda en los años setenta.
Año tras año nuestros clubes se ilusionan por llegar a la Copa Libertadores, pero cuando la juegan hacen todos los méritos para irse rápido. Porque una cosa es ganar y golear en el torneo doméstico, y otra con el mismo o peor plantel intentar trascender a nivel internacional.
A la San Martín de nada le valió el orden económico y administrativo, porque afuera, con clubes que ni siquiera son los bravos de Sudamérica (Libertad de Paraguay y Once Caldas de Colombia), demostró que es un equipo del montón.
Pero a través de la historia hay muchos casos parecidos. En 1978, Alianza Lima, con Cubillas, Sotil, Cueto, Velásquez, barría en el campeonato local, pero en la segunda fase de la Copa, el Deportivo Cali, dirigido por Bilardo, y con Zape en el arco, Diego Umaña (actual técnico de Aurich) en la volante y el Gringo Scotta adelante nos metió cuatro en Matute y nos eliminó.
En 1977, Huaral y Boys fueron eliminados en la primera fase por Portuguesa de Venezuela, cuando en el país llanero el fútbol era un deporte amateur.
Ni hablar de la "U" del 93, con Reynoso, el Puma, Martínez, Nunes y Baroni, que pasaron sin pena ni gloria. O esa horrorosa Copa Libertadores del 2002, cuando Alianza Lima, dirigido por Franco Navarro, en su grupo hizo un solo punto y Cristal con Paulo Autuori, y teniendo al Chorri, Julinho, Soto y Maestri, ni uno solo.
Ni hablar, nuestros clubes están en deuda. Ojalá vengan algún día tiempos mejores.

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