La generación de energía
eléctrica a través de reacciones
nucleares se basa a partir de la
fisión nuclear, ésta se basa en la
ruptura de una materia radiactiva,
generalmente isótopos de
uranio sometido a un bombardeo
controlado de neutrones a
baja velocidad, lo que produce
una reacción exotérmica con un
desprendimiento de una gran
cantidad de energía y elementos
radiactivos desechables. Lo beneficioso
es la equivalencia en
producción energética en forma
de calor, un kilogramo de uranio posee la equivalencia en reacción
de 10 toneladas de carbón antracita, pero es necesario un
conjunto de sistemas de seguridad y control que permitan ante
todo frenar las reacciones en cadena, refrigerar el sistema sometido
a altas temperaturas y sobre todo de poseer una hermeticidad
o blindaje biológico que evite el contacto o fuga de
los desechos radiactivos. Si es cierto que el uso de la energía
nuclear no produce gases de efecto invernadero, pero los efectos
de las emisiones contaminantes indirectas derivadas de su
construcción, operación y gestión de sus residuos la hacen
mortales para la seguridad global.
El viernes 11 de Marzo de 2011 el mundo ha vivido lamentables
sucesos. Japón sufrió los terribles
embates de la naturaleza, la
central nuclear de Fukushima de
4.7GW, el equivalente al consumo
eléctrico peruano, tuvo que apagarse
por cuestiones de seguridad
debido al terremoto. El sistema de
enfriamiento no pudo operar al ser
dañado el sistema eléctrico externo
y luego los grupos electrógenos
por efectos del Tsunami, provocando
un sobrecalentamiento y sobrepresión
en el reactor, lo que
derivó a que se liberara vapor radiactivo.
Esto ha traído como secuela
un conjunto de explosiones e incendios provocando la
ruptura de la hermeticidad del reactor y emisiones radiactivas
al ambiente, indicando un fuerte peligro para la salud humana.
Países como Alemania, Suiza han decidido revisar sus programas
de desarrollo nuclear, la generación de energía es de vital
importancia, pero implica una planificación en su desarrollo,
más aún con hechos impredecibles que han atentado contra
nuestra integridad global. Este hecho nos lleva a una reflexión
y ver la implementación de programas con energías renovables
limpias, como la solar y la eólica, ya que la conservación de
la especie y de nuestro mundo debe ser la principal meta y objetivo.