Hace poco leía a nuestro columnista en Piura Rolando Rodrich (@cocoskp) sobre cómo impulsar la marca Piura. Con interesantes aportes iluminaba el camino para que dicha ciudad sea más atractiva a la vista para los inversionistas y turistas. Es decir, para que no solo sea una región más sino -aclarando las diferencias- una especie de empresa que busca capitales. ¿Por qué no una marca Trujillo que le quite la etiqueta de ciudad peligrosa?.
Leo con agrado que la Cámara de Comercio de La Libertad quiere crear un centro empresarial del norte, imaginándome -en pequeña proporción- algo similar al centro financiero de Lima, que agrupa a las principales entidades privadas del país. Por algo se debe empezar, pero puede caber la duda en los empresarios si es que Trujillo continúa con esa racha delincuencial.
Hoy, por ejemplo, Trujillo alberga a la marinera, un evento nacional que atrae a miles de turistas. Sin embargo, nuestra ciudad no solo tiene esta danza como atractivo, sino que cerquita nomás está Chan Chan o la arqueología en Moche. Si bien es un evento privado organizado por el Club Libertad, las autoridades de turno no han sabido explotar la presencia de miles de simpatizantes de este arte.
Si la promoción de Trujillo como marca estuviera en la agenda local, este tema debería reunir a todos los actores públicos y privados, incluidos los medios de comunicación y colegios profesionales. Vender a la ciudad como segura y multicultural hubiese logrado que el dinero de los turistas nacionales e internacionales que llegan al concurso no solo se gastase en hoteles y en el club, sino en otras alternativas.
Trabajar la marca Trujillo lleva tiempo, pero nadie ha hecho una propuesta para venderla como tal. De ahí que las ideas de Rolando Rodrich, un especialista en marketing y docente de la Universidad de Piura, también pueden traer al debate cómo sería Trujillo si es que todas las autoridades formaran algo parecido a un comité de progreso con miras al 2020.
La vez pasada me preguntaba, qué hacemos los periodistas y las autoridades para mejorar la ciudad. Y veo que hay un sinnúmero de alternativas, pero falta un liderazgo con capacidad de decisión (dinero) que tome la batuta y encabece una marcha hacia el futuro de Trujillo. ¿Qué se perdería? Nada. Más bien la ciudad retomaría esa imagen de ciudad colonial, cultural y empresarial.


:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/TI2NYF4JMVHTPNP6B22LDWDV2Y.jpg)
